Madre se vuelve alcohólica luego de no conectar con su hijo subrogado: "No logré conectar con mi bebé"

Su testimonio ha generado debate en redes sociales tras revelar que cayó en depresión y alcoholismo debido a la falta de conexión emocional con su hijo

Madre se vuelve alcohólica luego de no conectar con su hijo subrogado: "No logré conectar con mi bebé"

Pam Andras, una mujer de 54 años originaria de Nueva York, compartió públicamente la difícil experiencia emocional que vivió después de convertirse en madre mediante gestación subrogada.

Su testimonio ha generado debate en redes sociales tras revelar que cayó en depresión y alcoholismo debido a la falta de conexión emocional con su hijo.

ASEGURA QUE ACEPTÓ EL PROCESO PARA COMPLACER A SU ESPOSO

Pam explicó que, después de atravesar múltiples abortos espontáneos y problemas de salud, decidió recurrir a la subrogación para tener un tercer hijo.

Sin embargo, confesó que la decisión no nació completamente de ella, sino que buscaba cumplir el deseo de su esposo de ampliar la familia.

La gestante fue incluso una familiar cercana, pero aun así asegura que nunca logró desarrollar un vínculo emocional durante el proceso de embarazo.

"No había conexión biológica ni emocional", relató al hablar sobre la experiencia que marcó su vida.

LA DEPRESIÓN Y EL ALCOHOLISMO APARECIERON TRAS EL NACIMIENTO

Después del nacimiento de su hijo Lucah, Pam comenzó a experimentar una profunda crisis emocional.

Según contó, se sentía desconectada de su propia familia y atrapada en una realidad que no lograba aceptar completamente.

Con el paso del tiempo desarrolló una fuerte dependencia al alcohol, utilizando el vino como una forma de lidiar con la culpa, el resentimiento y la presión de aparentar felicidad.

Mientras desde el exterior parecía tener una familia estable, internamente atravesaba problemas emocionales severos y conflictos dentro de su matrimonio.

ADVIERTE SOBRE LOS EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LA SUBROGACIÓN

Pam señaló que muchas veces la gestación subrogada es presentada públicamente como un proceso sencillo o completamente positivo, especialmente en redes sociales y entre celebridades.

Sin embargo, considera que pocas veces se habla de los posibles efectos psicológicos que algunas mujeres pueden enfrentar.

Entre los aspectos que destacó se encuentran:

  • La dificultad para crear apego emocional.
  • La ausencia de cambios físicos y hormonales propios del embarazo.
  • La presión social por sentirse feliz inmediatamente.
  • El desgaste emocional cuando la decisión se toma para complacer a otra persona.

TARDÓ TRES AÑOS EN RECUPERARSE

Pam aseguró que le tomó aproximadamente tres años de terapia psicológica y de pareja lograr recuperarse emocionalmente y superar su dependencia al alcohol.

Actualmente comparte su experiencia con el objetivo de visibilizar que no todas las mujeres viven la maternidad de la misma manera y que sentirse desconectada emocionalmente no debería convertirse en motivo de culpa o vergüenza.

Su historia ha reabierto el debate sobre la salud mental en los procesos de gestación subrogada y la importancia del acompañamiento psicológico antes y después del nacimiento.