Durante mucho tiempo se ha pensado que los ciclos hormonales son exclusivos de las mujeres y están ligados únicamente al ciclo menstrual. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que los hombres también experimentan variaciones hormonales constantes, solo que de una manera distinta: su ciclo no es mensual, sino diario.
Un análisis publicado en The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism revisó mediciones hormonales repetidas en hombres sanos a lo largo del día y encontró un patrón claro. La testosterona masculina no se mantiene estable, sino que sigue un ritmo biológico bien definido que se repite cada 24 horas.
EL RELOJ INTERNO DE LA TESTOSTERONA
De acuerdo con la investigación, los niveles de testosterona alcanzan su punto más alto por la mañana, aproximadamente entre las 7 y las 10 a. m. Conforme avanza el día, la hormona comienza a disminuir de forma gradual hasta llegar a su nivel más bajo durante la noche.
Este comportamiento responde al ritmo circadiano del cuerpo, el mismo sistema interno que regula el sueño, la vigilia y otros procesos fisiológicos esenciales. No se trata de una caída abrupta, sino de un descenso progresivo que influye directamente en cómo se siente y responde el organismo.
MÁS QUE DESEO SEXUAL: LO QUE REGULA LA TESTOSTERONA
La testosterona no solo está relacionada con el deseo sexual. También cumple un papel clave en la energía física, la motivación, la iniciativa, la tolerancia al estrés y la regulación emocional.
Cuando sus niveles son altos, el sistema nervioso tiende a funcionar en un modo más activo: hay mayor enfoque, más disposición para tomar decisiones y una sensación general de impulso. En ese estado, el cuerpo está preparado para enfrentar retos y demandas externas.
POR QUÉ EL ÁNIMO CAMBIA A LO LARGO DEL DÍA
A medida que la testosterona disminuye, el cerebro entra en otro estado. Se reduce la energía, baja la tolerancia a la frustración y aparece una mayor necesidad de descanso, silencio o aislamiento. Esto explica por qué muchos hombres se sienten más claros y decididos por la mañana, pero más cansados, irritables o mentalmente saturados por la noche.
Estas variaciones no significan falta de control emocional, sino una respuesta biológica natural. Factores como la calidad del sueño, el estrés, la alimentación y la edad pueden intensificar o suavizar estos cambios.
UN CICLO DIARIO QUE TAMBIÉN DEFINE LA MASCULINIDAD
Aunque no sea tan visible como el ciclo hormonal femenino, el ciclo diario de la testosterona influye de manera profunda en el comportamiento, el rendimiento y el estado de ánimo masculino. Reconocer su existencia permite entender mejor por qué la energía y la disposición no se mantienen constantes a lo largo del día.
Lejos de ser una debilidad, este ritmo hormonal es una adaptación que ayuda al cuerpo a sincronizarse con los momentos de mayor actividad y con la necesidad natural de descanso.




