¿La pérdida del olfato puede anticipar el Parkinson? Esto dice la UNAM

La percepción de olores puede aparecer entre 4 y 20 años antes del diagnóstico clínico, convirtiéndose en una señal temprana clave

¿La pérdida del olfato puede anticipar el Parkinson? Esto dice la UNAM

La enfermedad de Parkinson suele diagnosticarse cuando ya existen síntomas motores evidentes, como lentitud de movimiento, rigidez, temblores y problemas de equilibrio. Sin embargo, en ese momento la degeneración neuronal ya está avanzada.

Hoy se sabe que la hiposmia, pérdida de la percepción de olores, puede aparecer entre 4 y 20 años antes del diagnóstico clínico, convirtiéndose en una señal temprana clave.

PRUEBAS OLFATIVAS: UNA ALTERNATIVA ACCESIBLE Y PROMETEDORA

El diagnóstico biológico actual del Parkinson incluye el sistema SynNeurGe, que evalúa alfa-sinucleína mal plegada, neurodegeneración por neuroimagen y variantes genéticas en genes como LRRK2 o GBA. No obstante, estos estudios requieren infraestructura compleja y altos costos.

En contraste, las pruebas de olfato son rápidas, no invasivas y económicas. Entre las más utilizadas destaca la Universidad de Pensilvania con su Prueba de Identificación de Olores (UPSIT), desarrollada por Sensonics International. Incluye 40 aromas tipo "rasca y huele".

Un estudio longitudinal de 10 años mostró que 81 por ciento de los pacientes con Parkinson presentó un deterioro progresivo del olfato. Otra prueba frecuente, Sniffin´-Sticks, también evidenció que los pacientes identifican muchos menos aromas que personas sanas, y que el deterioro olfativo se relaciona con mayor gravedad de la enfermedad.

Sin embargo, estas pruebas pueden ser largas y generar fatiga o respuestas al azar.

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NEUROSCENT: INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA SIMPLIFICAR EL DIAGNÓSTICO

En 2025, investigadores del Instituto de Investigación del Hospital de Ottawa y del Centro Médico Universitario de Göttingen desarrollaron una prueba abreviada llamada NeuroScent.

Mediante aprendizaje automático analizaron datos de 5 mil 800 personas y seleccionaron siete aromas con mayor capacidad discriminativa: regaliz, plátano, clavo, rosa, menta, piña y canela. No identificar tres o más se asocia significativamente con Parkinson.

Aunque prometedoras, estas pruebas no sustituyen el diagnóstico clínico, sino que funcionan como herramientas complementarias para detectar personas en riesgo.