¿Roncas fuerte, despiertas cansado o te quedas dormido durante el día? Podrías padecer apnea del sueño, un trastorno que provoca interrupciones repetidas de la respiración mientras se duerme.
Aunque la apnea del sueño no suele causar la muerte de forma directa, los especialistas advierten que sí puede aumentar el riesgo de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares, hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares potencialmente mortales.
Los síntomas más comunes son:
- Ronquidos intensos.
- Despertares con sensación de ahogo.
- Dolores de cabeza al despertar.
- Somnolencia durante el día.
- Dificultad para concentrarse.
Además de afectar la salud física, este trastorno puede impactar la calidad de vida de quienes lo padecen. La falta de un descanso adecuado puede generar irritabilidad, cambios de humor, problemas de memoria y un menor rendimiento en el trabajo o la escuela.
Los expertos también señalan que las personas con sobrepeso, obesidad, diabetes o antecedentes familiares tienen un mayor riesgo de desarrollar apnea del sueño. Sin embargo, cualquier persona puede presentarla, por lo que es importante no ignorar las señales de alerta.
¿Con qué médico se trata? El primer paso es acudir con un médico neumólogo o un especialista en medicina del sueño, quienes pueden solicitar estudios para confirmar el diagnóstico y recomendar el tratamiento adecuado.
Detectarla a tiempo puede prevenir complicaciones graves y mejorar significativamente la calidad de vida.





