La salud de los mexicanos mayores de 50 años enfrenta un panorama preocupante. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (Enasem) 2024, elaborada por el Inegi, el 41 por ciento de este sector padece hipertensión y el 25 por ciento vive con diabetes, dos de las enfermedades crónicas más extendidas en el país.
En México, cerca de 32 millones de personas tienen 50 años o más, lo que dimensiona el impacto de estos padecimientos. La hipertensión, caracterizada por el aumento sostenido de la presión arterial, afecta al 41.5 por ciento de esta población, con mayor incidencia en mujeres.
En el grupo de 50 a 59 años, el 37 por ciento de las mujeres presenta esta condición, cifra que supera el 52 por ciento en mayores de 60 años.
BRECHA DE SALUD Y ENFERMEDADES CRÓNICAS
El estudio también revela que la diabetes afecta a una cuarta parte de las personas mayores de 50 años, con una prevalencia más alta en mujeres que en hombres. Esta tendencia evidencia una brecha de salud importante en el proceso de envejecimiento.
Especialistas señalan que las mujeres no solo enfrentan mayores niveles de hipertensión y diabetes, sino también otras condiciones como artritis, cáncer y fracturas derivadas de caídas. Este panorama refleja desigualdades en el acceso a la salud, prevención y tratamiento oportuno.
Además, el 9.3 por ciento de los encuestados reportó dificultades para realizar actividades cotidianas como hacer compras o manejar dinero, lo que apunta a un deterioro en la autonomía funcional con el paso de los años.

SALUD MENTAL Y ENVEJECIMIENTO
En cuanto a la salud mental, se observó una disminución en los síntomas depresivos en la población general mayor de 50 años. En 2024, el 33.1 % de las mujeres reportó cinco o más síntomas, frente al 24.8 % en 2018, mientras que en hombres la cifra bajó a 17.1 %.
Sin embargo, el panorama cambia en personas mayores de 80 años, donde los síntomas depresivos aumentaron, especialmente en hombres, con un incremento de más de 13 puntos porcentuales.
Expertos coinciden en que México atraviesa un momento clave para atender el envejecimiento poblacional, por lo que urge mejorar la calidad de vida, fortalecer la prevención y garantizar atención integral para este grupo creciente de la población.





