Durante los días de calor intenso es común ajustar el aire acondicionado a temperaturas muy bajas con la intención de enfriar una habitación en menos tiempo. Sin embargo, especialistas en eficiencia energética y fabricantes de sistemas de climatización coinciden en que esta práctica no acelera el enfriamiento y sí incrementa el consumo de electricidad.
De acuerdo con recomendaciones de expertos y empresas del sector, configurar el equipo alrededor de los 24 °C permite mantener una temperatura agradable, reducir el gasto de energía y prolongar la vida útil del sistema.
¿POR QUÉ PONER EL AIRE A 18 °C NO ENFRÍA MÁS RÁPIDO?
Aunque muchas personas creen que bajar el termostato a 18 °C hará que la habitación se enfríe antes, el funcionamiento del aire acondicionado no depende de la temperatura seleccionada de esa manera.
Los equipos expulsan aire a una temperatura constante, por lo que elegir un valor más bajo únicamente hace que el compresor permanezca funcionando durante más tiempo para intentar alcanzar esa temperatura.
En otras palabras, una habitación tardará prácticamente el mismo tiempo en enfriarse si el equipo está configurado a 24 °C o a 18 °C; la diferencia es que, en el segundo caso, el aparato consumirá más energía.
CADA GRADO MENOS AUMENTA EL CONSUMO ELÉCTRICO
Especialistas del sector energético señalan que disminuir un grado por debajo de los 24 °C puede incrementar el consumo eléctrico entre un 7 % y un 8 %.
El asesor energético Iván Terrón explica que el compresor trabaja con mayor intensidad cuando se fijan temperaturas demasiado bajas, lo que se traduce en un mayor gasto reflejado en el recibo de luz.
Además del consumo adicional, el funcionamiento continuo del compresor acelera el desgaste de los componentes internos del equipo.
¿CUÁL ES LA TEMPERATURA IDEAL?
Fabricantes de sistemas de climatización como Midea y Mitsubishi recomiendan mantener el aire acondicionado entre 24 °C y 26 °C durante el verano.
Este rango ofrece un equilibrio entre comodidad, eficiencia energética y menor esfuerzo para el equipo, permitiendo que el compresor realice ciclos normales de funcionamiento sin trabajar de manera constante.
¿QUÉ TEMPERATURA SE RECOMIENDA PARA DORMIR?
Durante la noche, la temperatura corporal disminuye de forma natural, por lo que mantener el aire acondicionado demasiado frío puede provocar molestias o cambios bruscos de temperatura.
Por ello, especialistas aconsejan configurar el equipo entre 23 °C y 26 °C mientras se duerme, una medida que ayuda a mantener el confort y reduce el impacto en el consumo eléctrico.
BENEFICIOS DE USAR EL AIRE A 24 °C
Mantener el aire acondicionado alrededor de los 24 °C ofrece diversas ventajas tanto para el usuario como para el equipo:
- Reduce el consumo de electricidad.
- Disminuye el monto del recibo de luz.
- Evita el desgaste prematuro del compresor.
- Mantiene una temperatura confortable.
- Reduce los cambios bruscos de temperatura que pueden generar molestias.
Adoptar este hábito no solo representa un ahorro económico a largo plazo, sino que también contribuye a prolongar la vida útil del sistema de climatización y a mantener un ambiente más confortable durante la temporada de calor.




