La idea de que cada familia tiene un hijo favorito no es nueva, y hoy la ciencia confirma que no se trata solo de una percepción infantil. Estudios recientes muestran que el favoritismo parental puede influir significativamente en la salud emocional y en las relaciones familiares durante toda la vida adulta.
PADRES Y HIJOS FAVORITOS: LO QUE DICE LA INVESTIGACIÓN
Diversas investigaciones indican que muchos padres sienten mayor cercanía con uno de sus hijos y que esta preferencia suele mantenerse durante décadas. La socióloga J. Jill Suitor, de la Universidad de Purdue, ha estudiado este fenómeno por más de 20 años, encontrando que cerca de dos tercios de los padres tienen un hijo preferido, aunque no siempre lo admitan.
Este favoritismo tiene un impacto profundo: según los estudios, puede ser más determinante para el bienestar psicológico que factores como nivel educativo, ingresos o estado civil.
CÓMO SE ESTUDIA EL FAVORITISMO
En un estudio que comenzó en 2001, Suitor y su equipo analizaron más de 550 familias multigeneracionales. En lugar de preguntar directamente sobre hijos favoritos, se enfocaron en aspectos cotidianos y emocionales, como la cercanía afectiva, confianza, orgullo y a quién recurrirían en caso de enfermedad grave. Estos indicadores permitieron identificar patrones de preferencia que se mantienen a lo largo del tiempo.
QUIÉNES SUELEN SER LOS HIJOS FAVORITOS
Aunque no hay reglas estrictas, las investigaciones señalan algunas tendencias: los hijos menores y las hijas reciben con más frecuencia un trato preferencial. Alex Jensen, investigador de la Universidad Brigham Young, explica que los padres tienden a favorecer a hijos con rasgos de personalidad más afables y meticulosos, en parte porque suelen ser más fáciles de criar.
IMPACTO EN LA SALUD EMOCIONAL
Sentirse desfavorecido frente a un hermano tiene consecuencias importantes. Quienes perciben un trato desigual presentan mayor riesgo de ansiedad, depresión y relaciones familiares tensas. También son más propensos a conductas de riesgo, como consumo de alcohol o tabaco, especialmente en la adolescencia.
Suitor resume: "La calidad de la relación con tus padres, especialmente las percepciones de favoritismo y desfavoritismo, es un mejor predictor de tu bienestar psicológico y físico que cualquier otro factor".
POR QUÉ LOS PADRES PREFIEREN A UN HIJO SOBRE OTRO
El favoritismo no depende de logros académicos o profesionales, sino de la similitud de valores entre padres e hijos. Muchos hermanos reconocen que existe preferencia, pero se equivocan al identificar quién es el favorito, pues suelen asumir que el hijo más exitoso ocupa ese lugar, cuando en realidad lo determinante son los valores compartidos, incluyendo creencias religiosas y posturas políticas.
Cuando existen diferencias significativas entre padres e hijos, mantener una relación sana puede ser difícil. Suitor recomienda enfocarse en los valores compartidos y no centrar la relación en los puntos de conflicto. Este enfoque no elimina las diferencias, pero ayuda a reducir tensiones y preservar el vínculo familiar.
LA IMPORTANCIA DE LA FAMILIA EN LA VIDA ADULTA
El favoritismo también influye en la relación entre hermanos, aunque con el tiempo, los hermanos se convierten en un apoyo clave. Además, la comunicación digital, como mensajes de texto o llamadas breves, ayuda a mantener el contacto y fortalecer los lazos, incluso con familiares mayores.
A pesar de los cambios sociales y estilos de vida modernos, la familia sigue siendo un pilar central en el bienestar emocional y económico. "Las familias son realmente importantes, y esto sigue igual entre generaciones", concluye Suitor.




