Los adolescentes de Reino Unido que participaron en un ensayo respaldado por el Gobierno reportaron mejoras en el sueño, la concentración y el bienestar tras aplicar distintas restricciones al uso de redes sociales, de acuerdo con los resultados de un estudio realizado en 309 hogares.
La investigación evaluó durante un mes a jóvenes de entre 13 y 17 años mediante tres estrategias: limitar el uso de cada aplicación a 15 minutos diarios, prohibir el acceso a redes sociales entre las 21:00 y las 07:00 horas, o eliminar por completo estas plataformas de sus dispositivos.

PRINCIPALES HALLAZGOS
Los participantes de los tres grupos informaron beneficios en la calidad del sueño, el estado de ánimo, la capacidad de concentración, el tiempo dedicado al estudio y la interacción con sus familias.
El veto nocturno fue la medida más sencilla de cumplir para las familias y la que ofreció resultados más constantes en el descanso. En contraste, la eliminación total de las aplicaciones generó las mayores mejoras en la concentración, aunque también provocó un mayor impacto en la vida social de los adolescentes.
Por su parte, el límite de 15 minutos por aplicación fue la estrategia con menor nivel de cumplimiento. Muchos jóvenes la consideraron poco práctica porque interrumpía conversaciones y la comunicación con sus compañeros.
El estudio también evidenció que las restricciones podían eludirse mediante el uso de tabletas, computadoras portátiles, teléfonos antiguos, redes privadas virtuales (VPN) y declaraciones de edad falsas.
La investigación fue encargada por el Gobierno británico antes de que el primer ministro saliente, Keir Starmer, anunciara planes para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
Al finalizar el ensayo, varios adolescentes señalaron que las medidas deberían adaptarse a la edad y el nivel de madurez de cada usuario, permitiendo una mayor autonomía para quienes son mayores.





