Esto le pasa a tu cerebro cuando das o recibes un regalo, según la ciencia

Los regalos con valor afectivo, como objetos hechos a mano fortalecen vínculos sociales y de confianza

¿Qué emociones has experimentado al recibir un regalo?
¿Qué emociones has experimentado al recibir un regalo?

Dar o recibir un regalo va mucho más allá de un simple intercambio material pues se convierte en una experiencia emocional y neurológica que activa diversas áreas del cerebro.

Estudios en neurociencia y psicología muestran que regalar involucra placer, empatía y, a veces, ansiedad, reflejando nuestra necesidad de conexión social.

EL PLACER DE REGALAR

Cuando elegimos un regalo, el estriado ventral se activa, liberando dopamina, el neurotransmisor del placer y la motivación. "Dar un regalo estimula las mismas áreas que escuchar nuestra canción favorita o disfrutar de nuestra comida preferida", explican expertos en neuropsicología.

La empatía refuerza esta sensación positiva, gracias a la corteza prefrontal medial, que nos permite comprender y anticipar la felicidad del otro.

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RECIBIR TAMBIÉN ACTIVA EL CEREBRO

Abrir un obsequio activa la amígdala y el hipocampo, regiones vinculadas con la emoción y la memoria. Los regalos con valor afectivo, como objetos hechos a mano o recuerdos compartidos, generan liberación de oxitocina, fortaleciendo vínculos sociales y confianza. Por eso, los regalos emocionales se recuerdan durante años.

EL ESTRÉS DE ELEGIR EL REGALO PERFECTO

Elegir un obsequio no siempre es fácil. La presión por acertar activa la amígdala y la corteza prefrontal dorsolateral, responsable de la toma de decisiones complejas. La saturación de opciones en ocasiones especiales, como Navidad o cumpleaños, aumenta la ansiedad, haciendo que el alivio llegue solo al entregar el regalo.

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REGALAR NOS HACE MÁS FELICES

Investigaciones de Harvard y la London School of Economics revelan que gastar en otros genera más felicidad que gastar en uno mismo. Este "placer prosocial" se asocia con dopamina y endorfinas, además de reforzar la percepción de uno como persona empática y generosa.

MÁS ALLÁ DEL OBJETO: EL VÍNCULO HUMANO

El impacto emocional de un regalo reside en su significado, no en su precio. Objetos pensados con detalle evocan emociones más intensas que los comprados automáticamente. Dar y recibir regalos activa una red cerebral compleja, mostrando que este acto refuerza los lazos humanos y el bienestar emocional.