La alerta por un brote de Cyclospora cayetanensis ha encendido las alarmas entre consumidores y autoridades sanitarias, luego de que se relacionara con lechuga iceberg distribuida en Estados Unidos. Aunque muchas personas buscan identificar si una pieza está contaminada por su apariencia, especialistas advierten que este parásito no puede detectarse a simple vista, ya que no altera el color, olor, sabor o textura del alimento. Por ello, la mejor forma de reducir el riesgo de infección es seguir una serie de cuidados al momento de comprar, manipular y consumir este vegetal.
Aunque el parásito no puede detectarse a simple vista, seguir estos cuidados puede ayudarte a reducir el riesgo antes de consumir lechuga.
Ante ello, especialistas recomiendan tomar las siguientes precauciones:
Cuidados para reducir el riesgo
- Lava la lechuga bajo agua corriente antes de consumirla o prepararla.
- Retira las hojas exteriores, ya que son las que tienen mayor contacto con el ambiente.
- Lávate las manos con agua y jabón antes y después de manipular alimentos frescos.
- Desinfecta cuchillos, tablas y superficies para evitar la contaminación cruzada.
- Verifica si el producto forma parte de una alerta o retiro del mercado antes de consumirlo.
- Refrigera la lechuga para conservar su frescura, aunque el frío no elimina el parásito.
Las autoridades sanitarias insisten en que, durante un brote, la mejor medida de prevención es mantenerse informado a través de los comunicados oficiales y evitar consumir productos que hayan sido retirados del mercado hasta que concluyan las investigaciones.





