Con la llegada de septiembre, las calles de México vuelven a llenarse de banderas, verde, blanco y rojo, mientras las redes sociales hacen una comparación inevitable; el mes patrio tendrá que competir con la fiesta que dejó el Mundial 2026.
Usuarios recuerdan con nostalgia el verano en que las victorias de la Selección Mexicana convirtieron cada jornada en una especie de 16 de septiembre adelantado, la euforia traspasó las tribunas y llegó a plazas, restaurantes, oficinas, escuelas y reuniones familiares.
Para muchos, aquel torneo tuvo un ingrediente adicional: México fue uno de los países anfitriones, junto con Estados Unidos y Canadá, por lo que el ambiente mundialista se vivió prácticamente en casa.
EL VERANO EN QUE TODOS SE VOLVIERON "FIFAS"
Las publicaciones que circulan en redes destacan cómo durante el Mundial las diferencias habituales, como las clases sociales parecieron quedar en segundo plano. Personas que normalmente no seguían el futbol se sumaron a los partidos, mientras aficionados de distintos equipos se reunieron para apoyar al mismo conjunto.
La celebración también tuvo un componente generacional. Desde quienes crecieron siguiendo a la Selección hasta quienes apenas comenzaron a interesarse por el futbol, todos encontraron un motivo para festejar.
"Fuimos parte de eso. Y cuando nos pregunten en 20 años sobre este Mundial, podremos contarlo", escribió uno de los usuarios, en una frase que resume la nostalgia por aquel momento.

EL RECUERDO NO ES MENOR
Un Mundial se disputa cada cuatro años, pero tener partidos en territorio mexicano hizo que la edición de 2026 tuviera un significado especial para los aficionados nacionales.
Ahora, con septiembre en marcha, las redes recuperan fotografías, videos, memes y momentos del torneo, la bandera mexicana vuelve a ondear, pero para algunos usuarios queda una pregunta inevitable: ¿podrá el mes patrio superar la fiesta que se vivió durante el Mundial?
Porque una cosa es celebrar la Independencia de México cada año y otra muy distinta es tener un Mundial en casa y convertir cada victoria en un pequeño 16 de septiembre.


