La comunidad católica de Guayaquil, Ecuador, se reunió el domingo para despedir al padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien falleció un día antes luego de que una cruz de madera cayera sobre él durante una celebración religiosa.
Feligreses acudieron a la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro para participar en una misa dedicada a la memoria del sacerdote. Algunos asistentes vistieron de negro y llevaron flores como muestra de respeto y cariño hacia el religioso.

UNA COMUNIDAD UNIDA EN LA ORACIÓN
Durante la celebración, el padre Pedro recordó el trabajo pastoral de Sánchez Molinari y su cercanía con las personas a las que acompañaba en su ministerio. La ceremonia estuvo marcada por las muestras de tristeza y las oraciones de quienes lamentaron su inesperada partida.
De acuerdo con información publicada por el medio ecuatoriano El Universo, durante el encuentro también se anunció una novena por el eterno descanso del sacerdote, programada para las 19:00 horas.
En ese momento, las autoridades religiosas aún no habían confirmado los detalles sobre la fecha y el horario del velatorio y las exequias.
La muerte del padre Patricio ocurrió el sábado 17 de octubre y causó conmoción entre los asistentes a la celebración. El accidente quedó registrado durante una transmisión en vivo, lo que contribuyó a que la noticia tuviera amplia difusión.

MENSAJES DE DESPEDIDA PARA EL SACERDOTE
Tras darse a conocer el fallecimiento, las redes sociales se convirtieron en un espacio para expresar condolencias y recordar el legado del religioso.
Entre los mensajes compartidos, algunas personas destacaron su entrega a la Iglesia, mientras otras recordaron las misas que celebraba en el colegio Santa María Mazzarello, donde, según los testimonios, contribuyó a acercar a la comunidad educativa a la fe católica.
Las publicaciones también incluyeron plegarias por el consuelo de sus familiares, compañeros religiosos y feligreses.
Quienes conocieron al padre Patricio Sánchez se sumaron a la despedida del sacerdote cuya labor pastoral dejó huella entre las personas que acompañó durante su ministerio.

