¿Cuáles son los 3 grados de autismo? Así puedes reconocerlos según sus características

Especialistas explican cómo se clasifican los niveles de apoyo, sus principales diferencias y las necesidades que presenta cada persona

El autismo se clasifica en tres niveles de apoyo para orientar la atención y acompañamiento según las necesidades de cada persona.
El autismo se clasifica en tres niveles de apoyo para orientar la atención y acompañamiento según las necesidades de cada persona.

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que afecta la forma en que una persona se comunica, interactúa con los demás y procesa la información del entorno. Debido a que sus manifestaciones varían de un individuo a otro, los especialistas utilizan una clasificación basada en el nivel de apoyo que requiere cada paciente.

Aunque de manera cotidiana muchas personas hablan de "grados de autismo", el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) establece tres niveles de apoyo, los cuales ayudan a orientar la atención médica, educativa y terapéutica.

Nivel 1: Requiere apoyo

De acuerdo con especialistas, las personas clasificadas en este nivel suelen presentar dificultades para iniciar o mantener interacciones sociales, comprender algunas señales no verbales o adaptarse a cambios en la rutina.

En muchos casos conservan un alto grado de independencia para realizar sus actividades diarias, aunque pueden beneficiarse de estrategias de acompañamiento para fortalecer habilidades sociales, de comunicación y organización.

Nivel 2: Requiere apoyo sustancial.

El segundo nivel corresponde a personas que presentan mayores dificultades para comunicarse e interactuar socialmente, incluso con apoyos previos.

También pueden experimentar una mayor resistencia a los cambios y mostrar conductas repetitivas o intereses muy específicos que interfieren con sus actividades cotidianas, por lo que generalmente necesitan un acompañamiento más constante.

Nivel 3: Requiere apoyo muy sustancial.

En este nivel, las necesidades de apoyo son más amplias. Las personas pueden presentar importantes dificultades en la comunicación verbal y no verbal, así como para desenvolverse de forma autónoma en diferentes entornos.

Los especialistas señalan que requieren asistencia continua para diversas actividades diarias y una atención personalizada que favorezca su bienestar y desarrollo.

Expertos en salud mental y neurodesarrollo coinciden en que el autismo no se manifiesta de la misma forma en todas las personas. Dos individuos con el mismo nivel de apoyo pueden tener habilidades, fortalezas y desafíos diferentes.

Por ello, el diagnóstico debe realizarse de manera individual y acompañado de una valoración integral que permita identificar las necesidades específicas de cada persona.

Asimismo, destacan que la detección oportuna, el acceso a terapias, el apoyo familiar y la inclusión en los ámbitos educativo, laboral y social contribuyen a mejorar la calidad de vida de quienes viven con esta condición.

El autismo no es una enfermedad ni tiene una cura; se trata de una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona durante toda su vida y cuyo abordaje busca potenciar sus capacidades y favorecer su participación plena en la sociedad.

Fernanda Rodríguez
Fernanda Rodríguez

Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Mi trabajo se caracteriza por la búsqueda constante de información relevante y de utilidad para los lectores, adaptándome a las nuevas dinámicas de la comunicación digital con profesionalismo y responsabilidad.