El aguacate es uno de esos alimentos que pueden cambiar de aspecto en cuestión de minutos después de cortarlos. Si solo utilizaste una parte y guardaste el resto, probablemente notaste que la pulpa comienza a adquirir un tono café.
Aunque este cambio puede resultar poco atractivo, se trata de un proceso natural conocido como oxidación, provocado por el contacto de la pulpa con el oxígeno del aire.
Por fortuna, existen algunas formas sencillas de retrasar este proceso y conservar mejor el aguacate.
USA UNAS GOTAS DE LIMÓN
Uno de los métodos más sencillos consiste en agregar unas gotas de jugo de limón sobre la parte expuesta del aguacate.
La acidez del limón puede ayudar a retrasar la oxidación, por lo que basta con cubrir ligeramente la superficie antes de guardar la fruta.
REDUCE EL CONTACTO CON EL AIRE
Otra opción es procurar que la pulpa tenga el menor contacto posible con el oxígeno.
Si guardas una mitad de aguacate, puedes cubrir directamente la superficie con plástico adherente, procurando que quede en contacto con toda la pulpa.
También puedes colocar el aguacate dentro de un recipiente hermético para reducir su exposición al aire.
GUÁRDALO EN EL REFRIGERADOR
Mantener el aguacate refrigerado también puede ayudar a ralentizar el proceso de oxidación.
Lo recomendable es guardarlo en el refrigerador una vez que haya sido cortado y procurar consumirlo en poco tiempo para conservar mejor su textura y sabor.
¿SIRVE DEJARLE EL HUESO?
Dejar el hueso sobre una parte de la pulpa puede proteger la zona que queda directamente debajo de él, ya que evita que entre en contacto con el aire.
Sin embargo, este método no impide que el resto de la superficie expuesta termine oxidándose, por lo que no protege completamente al aguacate.
¿SE PUEDE COMER UN AGUACATE QUE YA ESTÁ CAFÉ?
Que la superficie del aguacate se haya vuelto café no significa necesariamente que esté echado a perder.
Si no presenta mal olor, moho, una textura extraña u otras señales de descomposición, es posible retirar la capa superficial que cambió de color y revisar el estado del resto de la pulpa antes de consumirla.

