Las estafas a través de llamadas y videollamadas en WhatsApp han evolucionado en los últimos meses, convirtiéndose en una de las principales formas en que ciberdelincuentes buscan robar información personal y tomar el control de cuentas, según reportes recientes difundidos por medios especializados.
En muchos casos, los delincuentes realizan videollamadas en las que no muestran su rostro o utilizan pretextos para generar confianza. Durante la interacción, pueden pedir a la víctima que comparta su pantalla o acceda a enlaces sospechosos, lo que permite extraer información personal, bancaria o incluso instalar software malicioso en el celular.
Otra táctica consiste en enviar códigos, ligas o solicitudes urgentes que buscan manipular al usuario para que entregue datos confidenciales. En algunos casos, el objetivo final es apoderarse de la cuenta de WhatsApp para posteriormente contactar a familiares y pedir dinero.
UN PROBLEMA EN CRECIMIENTO
Este tipo de fraude forma parte de una tendencia más amplia en México, donde las estafas telefónicas y por mensajería se han vuelto más sofisticadas, aprovechando la urgencia, la confianza y el desconocimiento de las víctimas para lograr su objetivo.
Además, los delincuentes pueden utilizar información parcial real para hacer más creíble el engaño, lo que incrementa el riesgo de que las personas caigan en la trampa.
RECOMENDACIONES PARA EVITAR FRAUDES
Especialistas en ciberseguridad recomiendan no responder llamadas o videollamadas de números desconocidos, no compartir códigos de verificación ni datos personales, y activar la verificación en dos pasos en la aplicación.
También se aconseja revisar regularmente los dispositivos vinculados a la cuenta y bloquear contactos sospechosos para reducir riesgos.
Ante el aumento de estos casos, autoridades y expertos reiteran la importancia de mantener precaución al utilizar aplicaciones de mensajería, ya que los fraudes continúan adaptándose a nuevas tecnologías y formas de comunicación.
El principal consejo sigue siendo el mismo: desconfiar de cualquier contacto inesperado y no compartir información sensible, incluso si la solicitud parece urgente o proviene de alguien aparentemente conocido.




