Adela Micha plantea modernizar la biblia como la Constitución en debate con Nicolás Márquez

La periodista y el escritor argentino abrieron la discusión sobre la vigencia de las escrituras y las posturas religiosas ante los cambios sociales

El encuentro abordó temas como el feminismo, la discriminación, la cultura denominada woke, la política latinoamericana y las posturas de Márquez sobre figuras públicas (Créditos: La Saga)
El encuentro abordó temas como el feminismo, la discriminación, la cultura denominada woke, la política latinoamericana y las posturas de Márquez sobre figuras públicas (Créditos: La Saga)

Durante el programa "Me lo dijo Adela”, ambos protagonizaron un duelo de opiniones sobre la posibilidad de modernizar la Iglesia y la vigencia de las Sagradas Escrituras, durante una entrevista difundida en el canal de YouTube La Saga.

El fragmento llamó la atención en redes sociales por la comparación que hizo Micha entre las escrituras religiosas y la Constitución, en medio de las discusiones sobre la adaptación de las instituciones religiosas a los cambios culturales y sociales, incluidos los relacionados con la comunidad LGBT.

Durante la conversación, Micha preguntó al escritor si no habría que modernizar la Iglesia. Márquez respondió cuestionando la posibilidad de modificar la Biblia, al considerar que se trata de la ley de Dios y no de un documento que pueda cambiarse libremente.

“Pero, ¿cómo vamos a modernizar la Biblia? Es la ley de Dios, no es un reglamento de consorcio intercambiable”, expresó el argentino.

Ante esa respuesta, la periodista replicó que también se modifica la Constitución, con lo que puso sobre la mesa la posibilidad de comparar los textos religiosos con documentos cuyas disposiciones pueden reformarse.

Márquez reaccionó con una risa y continuó su intervención, aunque el fragmento compartido no permite establecer una respuesta más amplia a la comparación planteada por Micha.

LA BIBLIA Y LOS CAMBIOS SOCIALES

El intercambio plantea una discusión sobre los límites de la modernización religiosa y la manera en que las instituciones interpretan sus textos fundamentales frente a las transformaciones sociales.

Para numerosos creyentes, la Biblia posee autoridad divina y sus enseñanzas no pueden modificarse según las tendencias de cada época. Desde otras perspectivas, es posible revisar las interpretaciones de determinados pasajes y la manera en que se aplican en la actualidad, sin que ello implique necesariamente alterar el texto bíblico.

Esta discusión también está presente en los debates sobre los derechos de las personas LGBT, debido a las distintas posturas religiosas respecto a la diversidad sexual y a la inclusión dentro de las comunidades de fe.

¿MODERNIZAR LA IGLESIA SIGNIFICA CAMBIAR LA BIBLIA?

La conversación también permite distinguir entre modificar las escrituras y actualizar las prácticas de una institución religiosa.

Mientras que cambiar el texto bíblico implicaría alterar su contenido o una traducción, modernizar la Iglesia podría referirse a revisar sus normas institucionales, sus formas de participación y la interpretación de sus enseñanzas ante las nuevas realidades sociales.

Por ello, la comparación entre la Biblia y la Constitución no implica que ambos documentos tengan la misma naturaleza: la primera es considerada sagrada por los creyentes, mientras que la segunda es un instrumento jurídico que contempla procedimientos específicos para su reforma.

Aunque el fragmento no muestra que Adela Micha propusiera expresamente reescribir la Biblia para eliminar referencias a la homosexualidad, sí expone un contraste de perspectivas sobre la modernización religiosa y la posibilidad de adaptar las instituciones a los cambios de la sociedad.

Dayan Lagarda
Dayan Lagarda


Reportero de medios digitales especializado en la agenda agropecuaria, movilidad, infraestructura y asuntos comunitarios. Con amplia experiencia en periodismo de investigación, entrevistas en campo y cobertura informativa en tiempo real. Mi trabajo destaca por traducir la actualidad local e historias de interés social en contenidos oportunos, rigurosos y cercanos a la audiencia.