Durante el Segundo Informe de Gobierno, los pueblos indígenas y afromexicanos ocuparon un espacio relevante, donde se destacó la reforma constitucional que amplió el reconocimiento de sus derechos y las acciones emprendidas para la restitución de tierras y el fortalecimiento de las comunidades.
Entre los pueblos mencionados por la mandataria se encuentran los yaquis y seris de Sonora, dos comunidades originarias que durante décadas han enfrentado conflictos relacionados con la defensa de sus territorios, recursos naturales y formas de organización.
Sheinbaum recordó que la modificación al Artículo 2 de la Constitución, publicada en septiembre de 2024, reconoce a los pueblos y comunidades indígenas como sujetos de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio, además de reforzar sus derechos a la libre determinación y autonomía.
SONORA, ENTRE LOS BENEFICIADOS
Durante su informe, la presidenta señaló que en dos años se han destinado 25 mil millones de pesos a 19 mil a dichas comunidades, resaltando la restitución de 13 mil hectáreas de tierras comunales a pueblos como los rarámuri, seris, yaquis, wixárikas, odami y otomíes, mientras que otras 177 mil 632 hectáreas se encuentran en proceso de retorno.
En el caso de Sonora, el Pueblo Yaqui ha sido uno de los principales beneficiarios de los llamados Planes de Justicia, en mayo pasado, Sheinbaum firmó un nuevo decreto para restituir 239 hectáreas, con lo que la superficie entregada a esta comunidad desde 2019 ascendió a 45 mil 794 hectáreas.
La Nación Yaqui ha mantenido una larga lucha por la defensa de su territorio y sus recursos. El gobierno federal ha reconocido que el Plan de Justicia busca atender una deuda histórica derivada del despojo, la persecución y el desplazamiento que sufrió este pueblo durante distintos periodos de la historia nacional.
DEUDA HISTÓRICA CON LOS PUEBLOS ORIGINARIOS
Para los pueblos yaqui y seri, el reconocimiento territorial representa uno de los puntos centrales en la defensa de su identidad y autonomía.
Sheinbaum sostuvo que las políticas dirigidas a las comunidades indígenas buscan dejar atrás una relación histórica marcada por la exclusión y avanzar hacia el reconocimiento pleno de sus derechos.
Con la restitución de tierras, la entrega directa de recursos y la reforma constitucional, el Gobierno federal presentó estas acciones como parte de una estrategia de justicia social para los pueblos originarios, entre ellos dos de las comunidades indígenas más emblemáticas de Sonora: los yaquis y los seris.




