Un proyecto para reforestar los últimos 90 kilómetros del cauce del río Mayo, con una plantación estimada de 45 mil árboles, planteó la organización Voces del Río Mayo como una estrategia para recuperar la vegetación y fortalecer la participación de comunidades indígenas en la conservación de la zona.
Emilio Borbón Willis, especialista en hidráulica y miembro de la organización, explicó que el proyecto contempla el tramo comprendido entre Las Pilas-Tesia, donde se interrumpe la corriente del río para desviar el agua hacia los principales canales, y el puente de La Primavera, rumbo a Júpare.
De acuerdo con la propuesta, en esta zona se encuentran alrededor de mil familias indígenas Mayos, cuyos predios sumarían aproximadamente 1,800 hectáreas, por lo que la intención es repoblar estas tierras con especies vegetales regionales que proporcionen sombra, manteniendo al mismo tiempo espacios para actividades agrícolas.
El planteamiento considera una densidad de 25 árboles por hectárea, con una separación aproximada de 20 metros entre ejemplares, para alcanzar los 45 mil árboles proyectados.
La distribución contemplaría líneas de aproximadamente 200 metros, con vegetación a ambos lados del cauce y un espacio central de alrededor de 40 metros para permitir la circulación del agua durante escurrimientos provenientes de arroyos o desfogues.
Borbón Willis señaló que la asociación busca además que la Conafor pueda recibir los proyectos técnicos y canalizar recursos para desarrollar 18 proyectos de 100 hectáreas cada uno, distribuidos aproximadamente cada cinco kilómetros a lo largo del cauce.
Otro de los planteamientos, dijo, es que la Sedatu avance en la regularización de la propiedad de las tierras para los actuales posesionarios o concesionarios, mientras que se busca que la Conagua pueda incorporarlos formalmente como usuarios del agua del río.
El integrante de Voces de la Cuenca del Río Mayo señaló que una de las razones que llevó a ambientalistas de la región a organizarse fue la preocupación por la tala ilegal de vegetación viva en el cauce del río.
La organización no busca asumir funciones de las autoridades, sino complementar las labores de vigilancia y conservación que ya realizan organismos como el Consejo de Cuenca del Río Mayo.

