El titular de la Secretaría del Bienestar del Estado de Sonora, Fernando Rojo de la Vega, dijo que una vez encaminado el proyecto de vivienda, se pudiera analizar la atención del universo de personas que no cuentan con acceso a este beneficio.
Detalló que existe un sector de la población que enfrenta dificultades para acceder a los programas de Vivienda para el Bienestar, pese a que tampoco cuenta con los recursos suficientes para adquirir una vivienda por cuenta propia.
Respecto a este tema, Rojo de la Vega dijo que hay trabajadores y familias cuyos ingresos los excluyen de los esquemas dirigidos a los sectores de mayor vulnerabilidad, pero que al mismo tiempo no tienen la capacidad económica para acceder a créditos o adquirir una vivienda en el mercado formal.
"Hay personas con ingresos cercanos a los 20 mil pesos mensuales. Aunque este nivel de ingresos podría ubicarlos fuera de los criterios de atención prioritaria, la realidad es que los gastos cotidianos, el mantenimiento del hogar y otras obligaciones económicas reducen significativamente su capacidad de ahorro", ejemplificó el funcionario.
Dijo que este grupo de la población se encuentra en una situación intermedia, es decir, "no forma parte de los sectores considerados de alta vulnerabilidad, pero tampoco dispone de las condiciones necesarias para resolver por sí mismo la necesidad de una vivienda digna".
Ante este panorama, consideraron que los programas de Vivienda para el Bienestar podrían contemplar mecanismos complementarios de apoyo para atender a este segmento de la población, ampliando las opciones de acceso a vivienda para familias que actualmente no encajan en los criterios tradicionales de los programas sociales.





