Lo ocurrido durante las lluvias provocadas por el fenómeno meteorológico "Polo" en el Valle del Mayo debe servir como una alerta para reforzar la prevención y conocer con mayor precisión el comportamiento de los escurrimientos, consideró Emilio Borbón Willis, especialista en hidráulica.
El especialista planteó la necesidad de realizar un estudio integral de la cuenca del Río Mayo, que incluya también las cuencas aledañas, con el propósito de identificar los puntos de mayor riesgo y establecer medidas que permitan anticiparse a posibles escenarios de inundación.
Uno de los puntos que, dijo, requiere especial atención es el represo El Veranito, debido a que, aunque se trata de una obra hidráulica de dimensiones reducidas, se encuentra en una zona cuyos excedentes podrían sumarse a otras corrientes naturales y artificiales, generando afectaciones en la parte baja del Valle del Mayo, particularmente en Huatabampo.
Explicó que entre las corrientes que deben considerarse se encuentran el arroyo Las Ánimas y diversos drenes que descargan hacia el colector Dren Ánimas, por lo que consideró necesario analizar de manera conjunta los volúmenes de agua que confluyen en la zona.
Borbón Willis también propuso actualizar el comportamiento hidráulico del Río Mayo mediante la instalación de escalas de medición en puntos estratégicos, además de calcular el área hidráulica de cada sitio y determinar los tiempos de traslado del agua entre un punto y otro.
De esta manera, señaló, sería posible conocer con mayor precisión cuánto caudal puede llegar a determinado punto, cuánto tiempo tardaría en hacerlo y qué volumen se pierde durante el recorrido.
El especialista recordó que el tramo entre Tesia hasta la costa, comprende alrededor de 90 kilómetros, recorrido que atraviesa de manera proporcional los municipios de Navojoa, Etchojoa y Huatabampo, por lo que consideró que los tres ayuntamientos deben formar parte de una estrategia regional de prevención.
También cuestionó la ubicación de algunas instalaciones y desarrollos en zonas que, desde su perspectiva, representan riesgos ante posibles avenidas extraordinarias del río.
En este sentido, planteó que las instalaciones particulares asentadas en zonas susceptibles de inundación deberían invertir en medidas de autoprotección para reducir posibles daños ante futuros eventos de lluvias intensas.
Como una de sus principales propuestas, Borbón Willis señaló que se debería solicitar a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) el financiamiento de un estudio hidrológico superficial y subterráneo de la cuenca baja del Río Mayo, en el que se identifiquen los puntos neurálgicos y de mayor peligro.
Propuso que dicho análisis sea realizado por especialistas del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), aprovechando que todavía existe información reciente sobre los niveles, escurrimientos y afectaciones generadas durante las lluvias de "Polo".
Además, planteó analizar la instalación de mecanismos de control, como compuertas, en la presa Pilares, así como alternativas para utilizarla con funciones de almacenamiento y regulación.
El especialista consideró que las lluvias recientes deben ser tomadas como una oportunidad para obtener información y corregir posibles deficiencias antes de que se pierdan evidencias de lo ocurrido.

