Sonorenses exigen ampliar el subsidio eléctrico; aseguran que "el invierno en Sonora no existe"

Argumentan que las altas temperaturas obligan al uso de aire acondicionado incluso en febrero y que las tarifas actuales resultan impagables

Sonorenses exigen ampliar el subsidio eléctrico; aseguran que "el invierno en Sonora no existe"

En Sonora, donde el calor suele extenderse más allá del verano, ciudadanos han comenzado a alzar la voz para exigir una modificación al esquema de subsidios eléctricos durante el invierno. La principal demanda es ampliar el rango de consumo subsidiado ante lo que consideran una realidad climática que ya no corresponde al calendario oficial.

El líder de la Unión de Usuarios de Hermosillo, Ignacio Peinado Luna, advirtió que la tarifa invernal resulta insuficiente frente a las temperaturas inusuales que se han registrado incluso en febrero.

FACTURAS "AGRESIVAS" Y SUBSIDIO LIMITADO

De acuerdo con el dirigente, mientras en verano la Comisión Federal de Electricidad subsidia hasta 5 mil kilowatts bimestrales, durante el periodo comprendido del 1 de noviembre al 31 de marzo el apoyo baja a solo 400 kilowatts.

El consumo que excede ese límite se cobra a 3.94 pesos por kilowatt, lo que provoca incrementos considerables en los recibos de luz. Peinado Luna calificó las facturas recientes como "agresivas", al asegurar que muchas familias han recibido cargos que oscilan entre 3 mil y 5 mil pesos tras encender el minisplit por algunas horas ante una ola de calor.

"El invierno en Sonora no existe. Con el puro refrigerador, la lavadora y la iluminación básica prácticamente se alcanza el tope de los 400 kilowatts", señaló.

PROPUESTA: SUBIR EL RANGO A 1,200 KILOWATTS

Ante este panorama, la organización impulsa gestiones ante el Gobierno del Estado para que intervenga ante la Federación y se modifique el esquema tarifario. La propuesta concreta es elevar el rango subsidiado de invierno a 1,200 kilowatts bimestrales, lo que permitiría a las familias enfrentar temperaturas atípicas sin caer de inmediato en la tarifa excedente.

Peinado Luna sostuvo que el problema no radica en la falta de ahorro por parte de los usuarios, sino en un modelo que, a su juicio, ya fue rebasado por la realidad climática de la entidad.

ELECTRICIDAD COMO DERECHO HUMANO

El dirigente también planteó que el acceso a la energía eléctrica debería reconocerse como un derecho humano en el artículo 4 de la Constitución, al considerarlo un servicio esencial para garantizar salud, educación, trabajo y vivienda digna.

Recordó que en Sonora el calor extremo ha provocado casos de golpes de calor que incluso han cobrado vidas, por lo que el suministro eléctrico debe entenderse como un asunto de seguridad pública y justicia social.

Según la Unión de Usuarios, el sector más afectado es el popular, donde los altos costos de energía impactan directamente en la economía familiar.

"Quitar la energía eléctrica a un hospital o a una escuela nos coloca en una situación muy vulnerable. Es un tema elemental de justicia social que debe ajustarse a la realidad de nuestro estado", concluyó.