Sonora registra un incremento de alergias durante agosto y septiembre: Estas son las causas

Estornudos, congestión, escurrimiento nasal, comezón o dificultad para respirar son los síntomas más comunes que se registran en la temporada

Sonora registra un incremento de alergias durante agosto y septiembre: Estas son las causas

Aunque Sonora mantiene altas temperaturas durante buena parte del verano, el calor no es necesariamente el responsable directo del aumento de las alergias respiratorias que suele registrarse entre finales de agosto y principios de septiembre.

El incremento de los síntomas está relacionado principalmente con el inicio de la temporada polínica, las lluvias y otros cambios ambientales que favorecen el crecimiento de plantas, maleza, pastos, arbustos y árboles en distintas regiones de la entidad.

La temperatura por sí sola no es el factor determinante para desarrollar alergias. Sin embargo, las condiciones ambientales asociadas con la temporada, como la humedad, las precipitaciones y el viento, pueden contribuir indirectamente a la presencia y dispersión de alérgenos.

¿Por qué aumentan las alergias en Sonora?

Elementos como la humedad, las precipitaciones, la velocidad del viento y la presión barométrica pueden generar condiciones favorables para la producción y dispersión de alérgenos.

En las regiones centro y norte de Sonora, la temporada habitual de alergias respiratorias comienza a finales de agosto y principios de septiembre, cuando inicia el periodo de mayor polinización. La intensidad y duración de este ciclo dependen, entre otros factores, de la cantidad de lluvia registrada durante el verano.

Esta temporada se han presentado en Sonora lluvias más frecuentes e intensas que en años anteriores. Estas condiciones favorecen la aparición de nuevos brotes de plantas, maleza, pastos, arbustos y árboles, lo que puede incrementar la cantidad de polen en el ambiente.

Después de las primeras precipitaciones, la vegetación comienza a desarrollarse, mientras que la polinización puede intensificarse hacia finales de septiembre y mantenerse durante octubre y parte de noviembre.

Entre las especies que pueden generar polen en Sonora se encuentran el zacate bermuda, ray grass, búfel, mezquite, palo verde, palo fierro, pirul, trueno y eucalipto. También destacan malezas como la ambrosía, chicura, quelite y bledo.

Sin embargo, la vegetación cambia de acuerdo con cada región del estado. En las zonas más frescas, como la sierra sonorense, existen otras especies potencialmente alergénicas.

El calor también puede agravar problemas de la piel

Durante el verano pueden presentarse con mayor frecuencia problemas como urticaria y dermatitis. La dermatitis atópica, por ejemplo, puede intensificarse debido a la sudoración y a la irritación que el calor provoca sobre la piel.

En cambio, padecimientos como la rinitis, la sinusitis y el asma alérgica suelen registrar mayor actividad durante el otoño y la primavera, al coincidir con los principales periodos de polinización.

No todo el polvo provoca alergias

La llamada alergia al polvo no significa que cualquier partícula suspendida en el ambiente tenga la capacidad de generar una reacción alérgica.

Sin embargo, el polvo puede convertirse en un detonante de síntomas respiratorios, pues está compuesto por una mezcla diversa de partículas pequeñas y ligeras que pueden permanecer suspendidas en el aire.

El material biológico proveniente de plantas, animales, insectos y hongos puede contener alérgenos. En contraste, el polvo de origen mineral no necesariamente ocasiona una reacción alérgica, aunque sí puede irritar las vías respiratorias y empeorar las molestias.

Dentro de las viviendas, factores como la antigüedad de la construcción, la ventilación, la presencia de mascotas y las condiciones de limpieza también pueden influir en la composición del polvo y en su capacidad para desencadenar síntomas.

¿El aire acondicionado empeora las alergias?

Los aparatos de aire acondicionado tampoco causan alergias por sí mismos, pero pueden agravar las molestias de quienes ya presentan sensibilidad en las vías respiratorias.

Mantener el aire acondicionado a una temperatura inferior a los 23 grados o recibir directamente el aire de un abanico o equipo de refrigeración puede empeorar los síntomas de una alergia existente.

Por otra parte, una refrigeración central con un filtro de retorno limpio o un minisplit con filtros adecuados puede ayudar a disminuir la presencia de alérgenos dentro del hogar. Para obtener este beneficio es indispensable limpiar los filtros y brindar mantenimiento periódico a los equipos, además de evitar temperaturas excesivamente bajas.

Ante el inicio de la temporada polínica en Sonora, identificar los factores que desencadenan estornudos, congestión, escurrimiento nasal, comezón o dificultad para respirar puede ayudar a reducir la exposición a los alérgenos y mantener las molestias bajo control durante los próximos meses.

Marcela Islas
Marcela Islas

Licenciada en Literaturas Hispánicas. Mi formación humanística y experiencia profesional me ha permitido abordar los acontecimientos con una visión cercana y enriquecedora. Mi interés por la cultura, la música y la gastronomía aporta profundidad y sensibilidad al trabajo periodístico.