El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) inició un proceso de modernización de su infraestructura médica con la incorporación de 42 tomógrafos de última generación que serán distribuidos en hospitales de 19 entidades del país, con el objetivo de fortalecer la capacidad de diagnóstico y mejorar la atención a millones de derechohabientes.
El anuncio fue realizado por el director general del IMSS, Zoé Robledo, durante la conferencia Mañanera del Pueblo encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, donde destacó que la adquisición fue posible gracias a las reformas a la Ley de Adquisiciones, lo que permitió comprar directamente a fabricantes y acceder a tecnología de alta gama.
"Fue con las reformas de la Ley de Adquisiciones que nos permitió comprar directo a los fabricantes. Accedimos a la última gama. Los tomógrafos son avanzados de gama ultra alta, integrando inteligencia artificial", señaló el titular del Seguro Social.
TECNOLOGÍA DE 256 CORTES E INTELIGENCIA ARTIFICIAL
De acuerdo con el IMSS, los nuevos equipos corresponden a tomógrafos de 256 cortes, considerados de gama ultra alta, una tecnología que anteriormente estaba reservada únicamente para hospitales de alta especialidad.
Estos dispositivos incorporan inteligencia artificial y reconstrucción tridimensional, lo que permite obtener imágenes completas del cuerpo en aproximadamente 10 segundos, además de mejorar la precisión diagnóstica.
Entre sus principales beneficios destacan la captura de 256 imágenes por rotación, en contraste con las 16 de equipos anteriores, una rotación de apenas 0.23 segundos, menor exposición a radiación y una mejor calidad de imagen para la detección de padecimientos como infartos cerebrales y enfermedades oncológicas.
El instituto también informó que esta tecnología permitirá incrementar la productividad hospitalaria, al pasar de entre 20 y 25 estudios diarios a más de 50 por jornada, lo que reducirá los tiempos de espera y agilizará la entrega de resultados.
SONORA ENTRE LOS ESTADOS BENEFICIADOS
Los 42 tomógrafos serán instalados en 40 hospitales distribuidos en Baja California, Campeche, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Guanajuato, Guerrero, Estado de México, Nuevo León, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas, entre otras entidades.
En el caso de la Ciudad de México y Nuevo León, los equipos también serán destinados a unidades médicas de alta especialidad, con el propósito de reforzar la atención en centros que concentran un alto número de pacientes.
Con esta incorporación tecnológica, el IMSS busca avanzar hacia un sistema de diagnóstico más rápido, preciso y accesible, en beneficio de millones de usuarios en todo el país.





