Padres de familia de la Escuela Primaria José María Morelos de la comunidad de Pozo Dulce, en el municipio de Huatabampo, protestaron este miércoles porque el plantel no cuenta con personal de intendencia desde hace dos semanas.
El problema obligó a maestros, alumnos y padres de familia a realizar tareas de limpieza, por lo que pidieron a la Secretaría de Educación y Cultura (SEC) que asigne a personal lo más pronto posible.
La presidenta de la Sociedad de Padres de Familia, Amapola Medina, informó que el trabajador que desempeñaba la citada función está en proceso de prejubilación y actualmente no cuenta con un reemplazo asignado por la Secretaría de Educación.
Indicó que la situación afecta directamente a 149 alumnos, ya que la falta de personal responsable de mantener limpias las instalaciones dificulta el desarrollo de las actividades académicas en condiciones adecuadas.
Mencionó que inicialmente fueron los propios estudiantes quienes comenzaron a realizar labores de limpieza en los patios y los sanitarios, ante la necesidad de mantener el plantel en condiciones aceptables, y después los padres de familia también se sumaron a estas actividades.
Señaló que, ante la falta de una respuesta institucional, algunas familias se organizaron para reunir dinero y contratar a una persona que apoyara con la limpieza, pero esta alternativa no ha sido sostenible, debido a que no todos los padres podían aportar recursos económicos para ello.
"Todo este problema representa una carga adicional para la comunidad escolar, porque las tareas de limpieza terminan recayendo en personas que no deberían asumir, de manera permanente, la responsabilidad de mantener en condiciones óptimas las instalaciones", subrayó Amapola Medina.
Señaló que entre las principales necesidades se encuentran la limpieza de los baños y del patio cívico, espacios de uso cotidiano para los estudiantes y cuya conservación resulta fundamental para prevenir enfermedades, mantener la higiene y garantizar un ambiente digno para el aprendizaje.
Finalmente, anunció que, si no se obtiene una respuesta favorable, los padres de familia podrían cerrar la escuela.

