Rosario Tesopaco: La historia detrás de las letras monumentales que narran su identidad

Más allá de ser un atractivo turístico para quienes llegan a este lugar, el significado de cada una resume un relato visual y memoria histórica

Rosario Tesopaco: La historia detrás de las letras monumentales que narran su identidad

En el sureste de Sonora, rodeado de sierras, vegetación de selva baja y caminos que huelen a campo, Rosario Tesopaco decidió contar su historia a lo grande. Sus letras monumentales no son un simple atractivo turístico: son un relato visual que resume naturaleza, tradición productiva, memoria histórica y orgullo comunitario.

SIGNIFICADO DE LAS LETRAS DE TESOPACO

Cada carácter del nombre TESOPACO encierra un símbolo cuidadosamente elegido.

  • T. Abre el recorrido con la urraca azul, ave sociable y ruidosa que surca los cielos de la selva baja caducifolia. Su presencia constante la convierte en emblema vivo del ecosistema serrano que distingue al municipio.
  • E. Rinde homenaje al agave angustifolia haw, base del bacanora. Este destilado no solo es una bebida regional; es resistencia pura. Entre 1915 y 1992 su producción fue prohibida, pero en las serranías se defendió la tradición. Hoy el bacanora es símbolo de identidad y sustento económico.
  • S. Aparece el trogón mexicano, conocido como coa o "pájaro bandera", junto al chiltepín silvestre, pequeño pero potente, como el carácter del pueblo. Fauna y gastronomía en una sola imagen.
  • O. Muestra el sorgo forrajero, clave en la alimentación del ganado y reflejo de la vocación agrícola que sostiene a muchas familias.
  • P. Incorpora la pitaya, fruto del desierto que colorea las cosechas estacionales y reafirma la adaptación al clima árido.
  • A. El ganado Hereford simboliza la tradición ganadera que distingue a Rosario Tesopaco en la región.
  • C. Presenta al venado cola blanca, recordatorio de la biodiversidad que aún se preserva.
  • O. Integra alambiques de cobre, evocando la destilación artesanal del bacanora, y un vagón de tren que remite a su fundación en 1622 y al desarrollo histórico del municipio.
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Pero Tesopaco no es solo campo y tradición, pues su historia se remonta al siglo XVII, cuando surgió como asentamiento vinculado a misiones jesuitas y haciendas ganaderas. Con el tiempo consolidó una identidad serrana basada en el trabajo, la producción agrícola y la vida comunitaria.

En el siglo XX, la llegada de la educación adventista transformó su dinámica social con la creación del Colegio Tesopaco, hoy Escuela Preparatoria "Prof. Miguel Castillo Osuna".

El modelo de internado atrajo estudiantes de distintas regiones, fortaleciendo la economía local y posicionando al municipio como referente académico en la zona.

A esto se suma su patrimonio paleontológico, resguardado en el Museo Costumbrista, donde vestigios de la Era de Hielo conectan el presente con un pasado milenario.

Así, Rosario Tesopaco no necesita discursos largos para definirse, ya que sus letras lo dicen todo: naturaleza, bacanora, ganadería, historia y educación. Un pasado firme que no se queda en la nostalgia, sino que proyecta futuro con identidad clara y raíces profundas.

Marcela Islas
Marcela Islas

Egresada de Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, con experiencia en periodismo y turismo; pasión por la cultura, música y gastronomía.