La falta de agua en el cauce del Río Mayo en Navojoa continúa impactando la afluencia de visitantes en este espacio recreativo, donde comerciantes ambulantes aseguran que incluso durante los fines de semana la movilidad se mantiene baja y el lugar luce desolado.
Ezequiel Armenta, vendedor de fruta que tiene entre sus principales puntos de trabajo las márgenes del río, señaló que tras concluir el periodo de Semana Santa las visitas disminuyeron considerablemente, debido a que el cauce permanece seco y perdió uno de sus principales atractivos naturales.
"Los fines de semana hay más movimiento, pero no está ni cerca de como se solía poner en otros años", expresó.

Por su parte, el activista ambiental Rogelio Villela recordó que hace algunos años el Río Mayo era uno de los principales puntos de convivencia para familias del sur de Sonora, quienes acudían a caminar, convivir o pasar el día al aire libre.
Sin embargo, explicó que el deterioro ambiental y la ausencia de agua han provocado que cada vez menos personas visiten el lugar, principalmente durante fines de semana y temporadas recreativas.
Villela indicó que desde hace varios años, junto a otros ciudadanos, ha trabajado en acciones de rehabilitación de las márgenes del río mediante la plantación y cuidado de árboles.
Actualmente, mantienen más de 17 árboles en la zona, a los cuales diariamente se les brinda mantenimiento y riego con el objetivo de recuperar parte del entorno natural y devolver vida al espacio.
A pesar del panorama actual, quienes participan en estas acciones confían en que el Río Mayo pueda recuperar su vitalidad y volver a convertirse en un sitio de recreación y convivencia familiar para la región, que pueda aglomerar muchas familias.
Después de la Semana Santa, el Río Mayo quedó sin agua en su cauce; en aquel entonces tuvo aportaciones de 6 metros cúbicos por segundo.




