Una celebración privada provocó inconformidad entre habitantes de Bahía de Kino, luego de que se colocara un escenario en un tramo de playa frente a una zona habitacional.
Los vecinos señalaron que la estructura fue instalada para una fiesta de quince años y que su presencia redujo el espacio disponible para el libre tránsito, además de complicar el acceso y la salida de algunas viviendas ubicadas frente a la costa.
La situación generó cuestionamientos entre los residentes, quienes buscan saber si los responsables del evento contaban con las autorizaciones necesarias para colocar la infraestructura en ese punto.
De acuerdo con los habitantes, el problema no solamente está relacionado con la realización de la fiesta, sino con la ocupación de un espacio que consideran de uso público. Por ello, pidieron a las autoridades revisar las condiciones en las que fue permitido el montaje.
Reclaman libre acceso a la playa
Los residentes recordaron que las playas son utilizadas tanto por quienes viven en Bahía de Kino como por visitantes, por lo que consideran que las actividades privadas no deberían impedir el paso de las personas.
En esta ocasión, los inconformes denunciaron que el escenario quedó instalado frente a las viviendas, situación que, según su señalamiento, afectó la circulación hacia algunas propiedades y limitó el espacio disponible en la zona costera.
La molestia también está relacionada con la falta de claridad sobre quién autorizó la instalación y si existe algún permiso para ocupar el área.
Los vecinos cuestionaron cómo pudo realizarse el montaje de una estructura de estas dimensiones sin que, según su versión, se hubiera informado a los residentes sobre la ocupación del espacio.
No es el primer reclamo por ocupación de playas
La situación vuelve a poner sobre la mesa las denuncias relacionadas con la utilización de espacios costeros para actividades particulares en Bahía de Kino.
Agrupaciones ciudadanas y habitantes de la zona han señalado anteriormente la presencia de carpas, cercos y otras estructuras que, de acuerdo con sus denuncias, terminan dificultando el acceso de la población a determinadas partes de la playa.
Los inconformes consideran que este tipo de situaciones pueden generar una especie de apropiación de espacios que deberían permanecer disponibles para residentes y visitantes.
En México, las playas son consideradas bienes nacionales y su acceso debe mantenerse libre. La ocupación o aprovechamiento de determinadas áreas puede realizarse bajo concesiones o autorizaciones federales, siempre que se cumplan las disposiciones correspondientes.

