Treinta y siete familias de la Etnia Guarijío, asentadas en una superficie de 17 hectáreas de la comunidad Makurawe, actualmente en propiedad de la compañía minera Los Peñoles, lograrán próximamente la regularización de sus terrenos, anunció Héctor Zayla Enríquez.
El vocero indígena informó que lo anterior fue posible por gestiones del Ayuntamiento de Álamos ante la empresa y se espera que, una vez legalizada el área, se avance en programas de vivienda.
"La donación de la compañía minera se va a dar, se contará entonces con el título de posesión y después se gestionará ante la Conavi (Comisión Nacional de Vivienda) para la construcción de casas", resaltó.
Zayla Enríquez recordó que los guarijíos llegaron a esa área prestada en el 2000 y, con el paso de los años, se logró el agua potable, energía eléctrica y otros servicios, pero faltaba lo más importante.
Aclaró que en el asunto de la legalización de dichas hectáreas no tienen nada que ver el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y el Plan de Justicia, en el que "siguen estancados muchos temas".
En ese sentido, informó que hubo una pausa en el plantón que, desde agosto del año pasado, grupos de la etnia llevan a cabo en la Coordinación Regional del INPI, ubicada en San Bernardo.
"Dejamos un poco el movimiento por el presente período vacacional, pero lo reanudaremos para exigir el cumplimiento de más de diez puntos del Plan de Justicia, esperando que, por fin, las autoridades nos den una respuesta positiva", concluyó.




