Después de más de dos siglos, el bisonte ha vuelto a recorrer los pastizales del norte de Sonora. La reintroducción de esta especie emblemática forma parte de un proyecto integral de restauración ecológica y conservación de la biodiversidad liderado por el gobernador Alfonso Durazo Montaño y la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena.
En febrero de 2026, 29 bisontes provenientes de la Reserva de la Biósfera Janos fueron trasladados a la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) Rancho Los Ojos Calientes, con el objetivo de formar nuevas manadas y recuperar los ecosistemas de pastizal históricos de la región.
Uno de los logros más significativos del proyecto es el nacimiento de 10 crías de bisonte, fruto de las hembras trasladadas. "En Sonora no había presencia del bisonte desde hace 200 años, y ahora tenemos 10 nuevas crías que aseguran la continuidad de la especie en su hábitat natural", señaló la secretaria Alicia Bárcena.

BENEFICIOS AMBIENTALES Y SOCIALES
El retorno del bisonte no solo representa un éxito en conservación de fauna, sino que también favorece la regeneración de la vegetación nativa y mejora la resiliencia climática de los pastizales.
Este proyecto combina manejo poblacional, expansión territorial, monitoreo sanitario y Durante la supervisión del proyecto, el gobernador Durazo también destacó la colaboración con comunidades fronterizas y asociaciones civiles locales, que han impulsado acciones clave para la conservación y restauración ecológica en la región.
La iniciativa se perfila como uno de los esfuerzos más relevantes de conservación en el norte de México, uniendo ciencia, gobierno y participación social.




