El Museo Regional de Sonora abrió de manera extraordinaria algunas de sus áreas restringidas y logró reunir a más de mil visitantes durante el fin de semana, en el marco de la celebración por el.
Entre los espacios más visitados estuvieron las antiguas celdas de castigo ubicadas en los sótanos del recinto, así como el histórico paredón de fusilamiento, lugares que normalmente permanecen cerrados al público debido a las condiciones de seguridad y conservación.
Tan solo el sábado ingresaron cerca de 700 personas, mientras que para el domingo la cifra ya había superado los mil 10 visitantes antes del mediodía.
ASÍ SON LAS ANTIGUAS ÁREAS RESTRINGIDAS DEL MUSEO
Durante el recorrido, los asistentes pudieron ingresar a los sótanos donde se localizan las antiguas celdas de castigo, espacios reducidos y oscuros que forman parte de la historia del antiguo recinto penitenciario.
También se habilitó el acceso al paredón de fusilamiento, sitio donde se realizó la última ejecución dentro del inmueble, además de exposiciones sobre la evolución arquitectónica del edificio y reproducciones de huellas de dinosaurios encontradas en Sonora.
Debido a las condiciones de riesgo en las áreas subterráneas, el acceso se realizó en grupos controlados de 20 personas.
Autoridades explicaron que estos espacios presentan altas temperaturas, pisos de tierra, acumulación de polvo y falta de climatización, por lo que no pueden permanecer abiertos de manera permanente.
Tras el éxito de la convocatoria, el Centro INAH Sonora analiza repetir esta experiencia durante septiembre, mes en el que se celebra el aniversario del museo.
Actualmente, el Museo Regional de Sonora mantiene entrada gratuita de miércoles a domingo en horario de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.





