Gerardo López Olivarría, conocido entre sus compañeros y allegados como "El Vaquita", dedicó cerca de 11 años de su vida a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), donde desempeñó distintas funciones antes de integrarse al Departamento de Tránsito en Pueblo Yaqui.
Durante su trayectoria dentro de la corporación, López Olivarría formó parte de las labores de seguridad en el municipio y, en su última comisión, se encontraba asignado al área de Tránsito de Pueblo Yaqui.
El agente municipal falleció este miércoles 23 de septiembre, después de permanecer nueve días hospitalizado en estado grave. Su muerte ocurrió horas después de haber sido trasladado al Hospital IMSS Bienestar.
López Olivarría había ingresado inicialmente al Hospital Adolfo López Mateos del Isssteson, donde recibió atención médica por una lesión producida por proyectil de arma de fuego en el cráneo.
El policía había sido localizado durante la madrugada del 15 de septiembre en una vivienda de Pueblo Yaqui. En el lugar también fue encontrada un arma de fuego corta, la cual quedó bajo resguardo de la Fiscalía como parte de las investigaciones correspondientes.
Más allá de su labor dentro de la corporación, familiares, amigos y compañeros lo recuerdan por los años que dedicó al servicio público y por el vínculo que mantuvo con la comunidad de Pueblo Yaqui.
Tras conocerse su fallecimiento, personas cercanas a la familia expresaron sus condolencias y destacaron la fortaleza que mostró durante los últimos días. En mensajes publicados en redes sociales, amigos de "El Vaquita" resaltaron su carácter, valentía y el cariño que dejó entre quienes lo conocieron.
"No existen palabras que calmen este dolor, pero quiero que recuerden la fuerza inmensa con la que vivió hasta el último momento. Nos enseñó lo que es el verdadero coraje. Su cuerpo se cansó, pero su espíritu libre y su amor se quedan con nosotros para siempre. Estamos aquí para lo que necesiten como pueblo unido. Sé lo difícil que ha sido este proceso y el gran desgaste que han vivido. Admiré profundamente su valentía y el amor incondicional con el que ustedes le cuidaron. Su batalla ha terminado, ya no hay dolor ni enfermedad, solo paz. Les mando mis más sinceras condolencias para toda su familia."
Un mensaje con todo el respeto merecido para su apreciable familia, expresado por un amigo cercano al policía.

