Un proyecto de reforestación del Río Mayo, con más de 45 mil árboles en una superficie de mil 800 hectáreas y una longitud de 90 kilómetros, está gestionando el ingeniero Emilio Borbón Willis, asesor de la Comisión de Recursos Hidráulicos de la Cámara de Diputados.
El especialista señaló que cuenta con una trayectoria de más de 50 años, que le brinda los conocimientos necesarios para asegurar que el proyecto es viable y benéfico.
"Ya tenemos muy adelantada la gestión ante dependencias como la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, la Comisión Nacional del Agua y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, en la Ciudad de México", indicó.
Mencionó que el proyecto contempla también beneficios colaterales para poseedores o concesionarios indígenas que tienen sus lotes colindantes.
"No solamente se recuperaría la flora y la fauna, sino que se titularían como pequeña propiedad cerca de mil predios, que hoy solamente cuentan con una concesión federal", resaltó Borbón Willis.
"Se comprarían las concesiones a quienes las estén explotando, dándoselas a mil familias indígenas de los pueblos vecinos, rescatando parte del territorio Mayo, desde Tesia hasta El Júpare", explicó.
Asimismo, destacó, se elevaría el nivel de valor a dichas tierras al contar con un título de de propiedad y, con este documento, se solicitaría a la Conagua que se incluyan en el padrón de usuarios del Distrito de Riego 38.
"Ya incluidos en el padrón, recibirán el agua por la red de canales del distrito, volviendo a duplicar el valor de la tierra y el patrimonio de las mil familias indígenas", agregó.
Emilio Borbón afirmó que, ya con la certidumbre del suministro del agua, la plantación que se realice en las parcelas será un éxito, con un beneficio adicional en la cosecha de frutales que se recomienda.
Indicó que otro beneficio será incluirlos en el programa Sembrando Vida, con el fin de que tengan un sueldo mensual, de 4 mil 800 pesos, por el cuidado de su plantación.




