Perforación de pozos en el Sur de Sonora, una amenaza al acuífero y a la salud

Especialistas advierten sobre la sobreexplotación del acuífero y posibles riesgos en la calidad del recurso hídrico

La búsqueda de nuevas fuentes de agua potable ha llevado a perforar pozos cada vez más profundos. FOTO: INTERNET
La búsqueda de nuevas fuentes de agua potable ha llevado a perforar pozos cada vez más profundos. FOTO: INTERNET

El encontrar nuevas fuentes de agua potable se ha convertido en una prioridad en el Sur de Sonora, buscando reducir los problemas que miles de usuarios han afrontado en los últimos años ante la escasez de recurso hídrico; sin embargo, el recurrir a pozos profundos y sobreexplotar el acuífero podría traer consecuencias.

En municipios como Navojoa, Etchojoa y Huatabampo, los organismos operadores de agua potable han buscado en la perforación de pozos la solución al desabasto, algunos de ellos a través de pozos profundos.

RIESGOS CONSTANTES

De acuerdo con especialistas, debido a las condiciones geológicas de las zonas profundas, existe el riesgo de que se pueda modificar la composición del agua y favorecer la presencia de minerales y elementos que, en determinadas concentraciones y bajo exposición prolongada, representan un riesgo para la salud, con el riesgo de alterar la calidad del agua y la disponibilidad futura del recurso.

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Ana Paola Balderrama, docente e investigadora del Departamento de Ciencias Químico Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Sonora, campus Navojoa, explicó que el agua subterránea puede permanecer durante largos periodos en contacto con las formaciones geológicas, incorporando minerales y otros elementos presentes de manera natural en el subsuelo.

Entre los elementos que pueden encontrarse, explicó que se encuentran metales pesados como el arsénico y el flúor, cuya presencia requiere especial atención debido a los efectos que pueden generar sobre la salud cuando existen concentraciones elevadas y exposición prolongada.

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PELIGRO PARA LA SALUD

En el caso del arsénico, señaló que se trata de una sustancia asociada con efectos adversos a la salud, incluyendo potencial cancerígeno y afectaciones al sistema nervioso, por lo que consideró necesario mantener estudios que permitan conocer las condiciones reales del agua que consume la población.

"Al momento de hacer excavaciones, lógico que va a haber mineralización de la roca y van a escapar muchas sustancias químicas que no deberían estar presentes en esa agua", señaló la investigadora.

El riesgo, explicó, no depende únicamente de detectar estos elementos, sino de conocer en qué concentración se encuentran y durante cuánto tiempo está expuesta la población.

La composición del agua también puede variar conforme aumenta la profundidad de extracción, debido a su interacción con las formaciones geológicas y al tiempo que permanece almacenada en el subsuelo.

COMPROMETER EL ACUÍFERO

El problema no termina en la calidad del agua, ya que extraer cada vez mayores volúmenes del subsuelo también puede comprometer la disponibilidad futura del recurso. Los acuíferos dependen de un equilibrio entre el agua que ingresa mediante la recarga natural y la cantidad que se extrae para consumo humano, agrícola y otras actividades.

Según el especialista en hidráulica, Emilio Borbón Willis, la extracción estaría superando de manera importante la capacidad de recarga natural del acuífero, con estimaciones que apuntan a que se estaría extrayendo aproximadamente el doble del volumen que logra recuperarse mediante la recarga natural.

Expresó que esto significa que el agua que hoy se encuentra disponible en el subsuelo no necesariamente representa una reserva permanente.

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"Es un problema estar cavando pozos profundos, por el riesgo de que ese abasto de agua subterránea se termine; esa agua tardó mucho tiempo en llegar ahí", confirmó.

"Tenemos que buscar otras fuentes de agua", advirtió.

Recordó que la presión sobre los acuíferos ocurre en una región donde el agua potable representa una necesidad cotidiana para cientos de miles de personas.

NECESIDAD PARA MILES

Entre los municipios de Navojoa, Etchojoa y Huatabampo, se tienen más de 300 mil habitantes que utilizan diariamente los sistemas de agua potable.

Según los especialistas, la presencia de minerales y metales pesados, la calidad del agua y el agotamiento de las reservas son factores que requieren seguimiento y estudios antes de considerar que perforar más profundo es, por sí solo, la respuesta.

HUNDIMIENTO DEL ACUÍFERO

Estudios desarrollados por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), han confirmado que el acuífero de Sonora está tan sobreexplotado, que el suelo se está hundiendo hasta 20 centímetros por año en algunas zonas.

El agua subterránea sigue siendo hoy una de las principales fuentes de abastecimiento para las comunidades del Sur de Sonora, pero su explotación enfrenta un límite cada vez más evidente.

Aunque la población necesita más agua y los organismos operadores recurren a pozos cada vez más profundos para garantizar el suministro, la advertencia es que extraer más agua puede resolver la necesidad de hoy, pero también comprometer la disponibilidad de mañana.

ENTRE NAVOJOA, ETCHOJOA Y HUATABAMPO HAY MÁS DE 300 MIL HABITANTES QUE UTILIZAN AGUA POTABLE

INVESTIGACIONES HAN CONFIRMADO QUE EL SUELO SE ESTÁ HUNDIENDO HASTA 20 CENTÍMETROS POR AÑO POR LA SOBREEXPLOTACIÓN DEL ACUÍFERO.

MINERALES COMO EL ARSÉNICO QUE PODRÍAN ESTAR PRESENTES EN EL AGUA, ELEVAN EL RIESGO DE PADECER CÁNCER.

Édgar Coronado
Édgar Coronado

Licenciado en Ciencias del Ejercicio Físico con una amplia experiencia en la creación de reportajes periodísticos, fotorreportajes y contenido gráfico para prensa escrita. Inicié mi trayectoria en 2015, cubriendo notas y reportajes deportivos, y editando contenido para redes sociales y páginas web.