El movimiento "Soy papá, no criminal" se manifestó en Hermosillo para exigir atención por parte del Gobierno del Estado, con el objetivo de garantizar que los padres puedan ver y convivir con sus hijos, informó Ramón Ubaldo Valenzuela, integrante del colectivo nacional.
Destacó que se trata de una movilización de carácter internacional, con participación en trece países, entre ellos Alemania y España, además de once más en América Latina.
Explicó que la protesta busca visibilizar la problemática que enfrentan diversos padres al ser separados de sus hijos, haciendo énfasis en la vulneración de los derechos de los menores.
Asimismo, señaló la existencia de desacatos constantes a resoluciones judiciales, que en algunos casos alcanzan hasta 70 incumplimientos sin que se impongan sanciones. "Yo sugiero cárcel para quien incumpla, pues sea hombre o sea mujer, la cárcel sería lo mejor que inhibiría este tipo de conductas, no porque queramos cárcel para la madre".
Añadió que un factor común en estos casos es la ruptura de la relación de pareja, lo que deriva en la separación de los hijos. "Después vas comprendiendo que ese coraje, ese rencor no te lleva a nada, que el niño va creciendo, y el niño va siendo cada vez más consciente, y que lo mejor sería que hiciéramos las paces padres y madres".
Indicó que, desde su perspectiva, ser hombre representa una desventaja en estos procesos, ya que —afirmó— las autoridades suelen dar mayor credibilidad a la madre, incluso sin pruebas. Además, subrayó que los procedimientos judiciales suelen ser lentos o ignorados por los jueces, y que dentro del movimiento hay casos que han tardado hasta diez años en resolverse.
Por último, expresó: "Esto entiéndase holísticamente comprendido un todo en la confianza, que crezcan sanos y fuertes con la estructura paterna y materna para que se desenvuelvan en la vida y que desarrollen, sus habilidades, sus capacidades, y que sean unos ciudadanos de bien en el futuro", expresó.




