El caso de los sueros vitaminados en Sonora sigue generando polémica, no solo por las muertes registradas, sino también por testimonios que contradicen la narrativa principal. Uno de ellos es el de Estefanía, una mujer que asegura haber sido paciente del doctor Jesús Maximiano "N" durante años sin presentar complicaciones.
Su testimonio ha comenzado a circular en redes sociales, donde ofrece una perspectiva distinta sobre el médico actualmente prófugo y señalado por presunta negligencia.
UNA PACIENTE QUE ASEGURA HABER CONFIADO DURANTE AÑOS
Estefanía relata que durante aproximadamente 10 años acudió con el doctor sin experimentar efectos negativos. Según su versión, incluso un familiar cercano recibió tratamiento con él y, lejos de resultar afectado, logró aliviar dolores que arrastraba desde tiempo atrás.
Desde su experiencia personal, la joven considera que su historial como paciente no coincide con las acusaciones actuales, lo que la lleva a cuestionar lo que realmente ocurrió en los casos recientes.
"Es extraño lo que está pasando", sostiene en su testimonio, donde insiste en que nunca tuvo problemas tras recibir este tipo de terapias.
DUDAS SOBRE LOS SUEROS CONTAMINADOS
Uno de los puntos que más llama la atención en su declaración es el cuestionamiento sobre la supuesta contaminación de los sueros.
Estefanía señala que, de acuerdo con lo que ha escuchado, se habrían aplicado alrededor de 150 tratamientos, de los cuales solo ocho habrían resultado contaminados. Para ella, esta situación genera dudas sobre si el problema fue realmente generalizado o si existió algún factor externo.
Su postura no descarta la gravedad de los hechos, pero plantea que podría haber elementos aún no esclarecidos en la investigación.
EL CASO QUE ENCENDIÓ LAS ALERTAS EN SONORA
Las autoridades de Sonora mantienen abierta una investigación contra el médico Jesús Maximiano "N", luego de que al menos ocho personas murieran tras recibir sueros vitaminados en una clínica de Hermosillo.
Los pacientes presentaron síntomas graves como vómitos, desmayos, fallas orgánicas e incluso cuadros de sepsis, lo que encendió las alarmas sanitarias.
Además, se detectaron posibles irregularidades en la preparación y aplicación de los tratamientos, así como indicios de contaminación bacteriana en los insumos utilizados.
El médico, quien prescribía, mezclaba y administraba los sueros, actualmente se encuentra prófugo mientras continúan las investigaciones.
UN DEBATE ENTRE EXPERIENCIAS PERSONALES Y EVIDENCIA MÉDICA
El caso ha dividido opiniones. Por un lado, familiares de las víctimas exigen justicia y señalan directamente al tratamiento como causa de las muertes. Por otro, testimonios como el de Stefay reflejan que hubo pacientes que durante años no reportaron complicaciones.
Especialistas han advertido que este tipo de terapias, conocidas como "vitamin drip", no cuentan con suficiente respaldo científico y pueden representar riesgos graves, especialmente si no se aplican bajo condiciones sanitarias estrictas.
Mientras tanto, las autoridades continúan analizando muestras y recabando evidencia para determinar si la causa fue negligencia, contaminación o una combinación de factores.
UN CASO QUE SIGUE SIN RESPUESTAS DEFINITIVAS
El testimonio de Estefanía no cambia el curso de la investigación, pero sí añade una capa de complejidad a un caso que ha sacudido a Sonora.
En medio de cifras, peritajes y acusaciones, su voz representa a un grupo de pacientes que aseguran haber confiado en el médico durante años sin consecuencias negativas.
La verdad, sin embargo, aún está en proceso de esclarecerse.




