Ni la discapacidad detiene el talento de María de los Ángeles

A pesar de haber nacido con diversas discapacidades, aprendió por sí misma a elaborar servilletas bordadas

Ni la discapacidad detiene el talento de María de los Ángeles

Entre hilos de colores, figuras y puntadas cuidadosamente elaboradas, María de los Ángeles Martínez Torres de 63 años de edad, ha encontrado una manera de expresar su creatividad y demostrar que la perseverancia puede abrir camino incluso frente a las mayores adversidades.

Con paciencia, dedicación y una gran habilidad para combinar colores, transforma telas en servilletas decoradas con flores, frutas, aves y diferentes figuras. La discapacidad que presenta en sus manos nunca ha sido un impedimento para desarrollar esta actividad, la cual realiza diariamente y que aprendió principalmente por iniciativa propia, apoyándose también en videos de YouTube que observa desde su tableta.

Desde hace aproximadamente 20 años, María de los Ángeles dedica parte de sus mañanas, tardes y, en ocasiones, noches a realizar diferentes tipos de bordado. Cada pieza requiere concentración, constancia y numerosas horas de trabajo, pues dependiendo de la complejidad del diseño puede tardar desde una semana hasta dos meses en concluir una sola servilleta.

"Me gusta mucho bordar", expresó mientras mostraba con entusiasmo algunas de las piezas que ha elaborado, en las cuales utiliza distintos colores y puntadas que ella misma selecciona.

Su interés por aprender no se limita únicamente al bordado. A lo largo de su vida también ha elaborado bufandas y ha desarrollado habilidades para leer, escribir, realizar cuentas y utilizar dispositivos tecnológicos como su tableta.

Una vida marcada por la independencia

María de los Ángeles nació en Ciudad Obregón y es la menor de las mujeres dentro de una familia conformada por 9 hermanos. De acuerdo con sus familiares, desde pequeña enfrentó distintos problemas de salud y los médicos llegaron a señalar que probablemente viviría poco tiempo.

Su familia explicó que nació con diversas malformaciones que posiblemente estuvieron relacionadas con el consumo de talidomida durante el embarazo, medicamento que décadas atrás fue utilizado para combatir las náuseas y que posteriormente fue vinculado con graves alteraciones congénitas.

Además de la discapacidad en sus extremidades superiores, María de los Ángeles nació con labio leporino, presenta dificultades auditivas y no cuenta con una de sus orejas completamente desarrollada.

Durante su infancia fue sometida a diferentes intervenciones quirúrgicas, entre ellas procedimientos relacionados con el labio leporino y una cirugía maxilofacial. También fue trasladada en distintas ocasiones a la Ciudad de México para recibir atención médica.

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Sin embargo, los diagnósticos nunca determinaron su manera de vivir. María de los Ángeles creció dentro de un ambiente en el que sus padres impulsaron su independencia y le enseñaron a confiar en sus propias capacidades.

Desde pequeña aprendió a realizar por sí misma sus actividades personales y no permitía que otras personas la vistieran, peinaran o hicieran por ella aquello que podía resolver sola. Esa determinación continúa presente en su vida cotidiana.

Nunca permanece sin hacer nada

Además de bordar, María de los Ángeles se encarga de distintas labores en su hogar. Lava su ropa, plancha, cuida las plantas, limpia la banqueta y mantiene el patio de su casa.

Sus familiares la describen como una persona activa, entusiasta y difícil de encontrar sin realizar alguna actividad. La mayor parte de lo que sabe hacer lo ha aprendido por iniciativa propia, buscando información y tutoriales mediante su tableta electrónica.

También trabajó durante aproximadamente 20 años vendiendo productos de Avon, actividad que tuvo que suspender durante la pandemia de Covid-19.

Su historia refleja una vida construida a partir de la autonomía, la curiosidad y el deseo constante de seguir aprendiendo.

Su afición por las tortugas

Otra de las grandes aficiones de María de los Ángeles son las tortugas. En su habitación conserva una colección de figuras, peluches y objetos decorativos relacionados con estos animales.

Incluso tiene una tortuga real llamada Mica, a la cual cuida como parte de su rutina diaria.

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Esta afición se encuentra presente en distintos espacios de su hogar y representa otra de las actividades que disfruta compartir con quienes la visitan.

Bordados que requieren paciencia y dedicación

Actualmente, María de los Ángeles elabora servilletas con diferentes diseños y está dispuesta a venderlas a las personas interesadas. Cada pieza lleva una parte de su tiempo, creatividad y dedicación.

Debido a que cada bordado es distinto, el tiempo de elaboración y el precio pueden variar según el tamaño, las puntadas y la complejidad de la figura.

Algunos trabajos sencillos pueden estar terminados en aproximadamente una semana, mientras que las piezas más detalladas pueden requerir uno o hasta dos meses de trabajo constante.

Las personas que deseen adquirir alguna de sus servilletas o solicitar un diseño pueden comunicarse al número 644 325 1484.

A través de cada hilo, color y puntada, María de los Ángeles demuestra que una discapacidad no define hasta dónde puede llegar una persona. Su independencia, disciplina y deseo permanente de aprender le han permitido enfrentar las adversidades y convertir el bordado en una forma de expresar su talento.

Su historia no solamente se encuentra plasmada en las servilletas que elabora, sino también en cada actividad que realiza por sí misma. María de los Ángeles continúa bordando, día tras día, una vida marcada por la fortaleza, la creatividad y la decisión de nunca rendirse pese a las adversidades de la vida.

José Corrales
José Corrales

Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Comunicación. He participado en la cobertura de acontecimientos sociales, culturales y deportivos, realizando entrevistas, reportajes y contenidos informativos para plataformas impresas y digitales, con especial atención al ámbito deportivo regional.