En un ambiente marcado por la nostalgia, los panteones de Navojoa se convirtieron también en punto de encuentro para conmemorar el Día de las Madres, al registrar una importante afluencia de familias que acudieron a recordar a sus seres queridos con flores, música y momentos de reflexión.
Desde temprana hora del domingo, los camposantos Jardín, Viejo y Las Piedritas lucieron abarrotados por visitantes que aprovecharon el 10 de mayo para acudir a las tumbas de sus madres y abuelas, manteniendo viva una tradición que cada año reúne a cientos de familias.
Durante un recorrido realizado a los cementerios, fue posible observar a personas limpiando y arreglando las lápidas con palas, cubetas, escobas y arreglos florales, mientras otros colocaban veladoras y permanecían varios minutos en silencio frente a las tumbas.
Susana Izaguirre compartió que, desde hace 12 años, tras el fallecimiento de su madre Leonor, mantiene la costumbre de visitarla cada Día de las Madres para llevarle flores y pasar tiempo junto a ella, tal como lo hacía en vida.
"Es una manera de recordarla, que, aunque no esté en vida, podamos seguir con el mismo lazo que tuvimos por mucho tiempo", expresó.

Además de las flores, la música también se hizo presente en los camposantos. Canciones como Las Mañanitas, Te Vas Ángel Mío y Flores a Mi Madre fueron algunas de las melodías más escuchadas durante la jornada, interpretadas por músicos o reproducidas por las propias familias para homenajear a las madres fallecidas.
"Desde temprano llegamos a arreglarle la tumbita y ponerle la música que más le gustaba; aquí andamos con los nietos y los hijos", comentó otra de las familias.
A lo largo del día, las visitas continuaron en los distintos cementerios, donde, entre flores, rezos y canciones, cientos de familias mantuvieron vivo el recuerdo de quienes ya no están, pero siguen presentes en cada Día de las Madres.




