Ser policía no es fácil, significa sacrificio, sufrimiento, pero también alegrías; son quienes día con día salen a la calle a dar todo por el ciudadano; a velar por la comunidad; a ellos se les reconoce por la gran labor que realizan, pero también a quienes han caído en el cumplimiento de su deber, expresó Lázaro Parra Portillo.
En el Panteón Jardín, el comisario de Seguridad Pública de Navojoa recordó a los elementos que han caído en el cumplimiento de su deber, y destacó que sus familias merecen un reconocimiento por la heroica labor de quienes entregaron su vida al servicio de la comunidad.
Esta distinción formó parte de las celebraciones que se realizaron en el marco del Día del Policía, y se hizo hincapié en cómo la corporación sale a las calles en busca de brindar una mejor calidad de vida a muchas familias a través de la seguridad.
"Homenajeamos a los compañeros caídos en el cumplimiento de su deber, quienes perdieron la vida en la comunidad de Guaymitas al enfrentarse a balazos con delincuentes; para ellos es parte de nuestro reconocimiento", enfatizó.
Recordó que la labor del policía ha mejorado con el paso de los años, ya que cada vez hay más equipamiento, uniformes, armamento y ascensos, pero aún vienen cosas buenas para quienes portan ese uniforme con gallardía y dedicación, respetando los derechos humanos.
A nombre de la corporación policiaca, la agente Bibiana Herrera Borbón recordó que cada policía es una persona que eligió proteger a la ciudadanía aun con temor; avanzar aun con cansancio, y cumplir con su deber aun con pleno conocimiento del riesgo que ello implica. En el caso de los caídos, no fue por debilidad, sino por el ejercicio valiente y responsable de su función.
El homenaje se complementó con una misa de agradecimiento, el tradicional pase de lista, y los disparos con balas de salva para rendir honores.
El Estado de fuerza en la Policía Municipal de Navojoa es de poco más de 250 elementos




