La muerte de una delfín nariz de botella identificada como Moana fue notificada a las autoridades ambientales luego de que el ejemplar falleciera en las instalaciones del Delfinario Sonora, en Guaymas.
La Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado de Sonora (CEDES) informó a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sobre el deceso ocurrido el 1 de octubre de 2026. El reporte oficial señala que la muerte fue detectada alrededor de las 08:40 horas.
Moana se encontraba bajo manejo en cautiverio en el Delfinario Sonora. El documento de CEDES identifica al ejemplar como una hembra de delfín nariz de botella y establece una edad aproximada de ocho años.
La información sobre su edad contrasta con una versión inicial que la ubicaba en alrededor de tres años. Ante esta diferencia, el dato asentado en el documento oficial de CEDES corresponde a una edad aproximada de ocho años.
Después de que se detectó el fallecimiento, personal médico veterinario puso en marcha los procedimientos establecidos para estos casos. El ejemplar quedó bajo resguardo y se inició la documentación correspondiente para integrar el expediente técnico.
La causa de muerte todavía no ha sido determinada. Para establecer qué ocurrió, se contempla el análisis post mortem y la realización de una necropsia, además de estudios de laboratorio sobre las muestras biológicas que sean obtenidas.
CEDES señaló que también se reunirá material fotográfico y documentación relacionada con el fallecimiento. Los resultados de los análisis serán enviados posteriormente a la Profepa, autoridad federal que recibirá la información correspondiente para las actuaciones que determine.
Mientras se desarrolla este procedimiento, el Delfinario Sonora permanece cerrado y en el exterior se observan avisos que indican que el lugar se encuentra en "mantenimiento".
Jorge Ceceña, director del Delfinario, señaló que la información sobre el fallecimiento de Moana no estaba plenamente corroborada y explicó que no podía proporcionar detalles sobre las razones del cierre del inmueble.
Por ahora, las autoridades ambientales mantienen pendiente la determinación de la causa del deceso. Será hasta contar con los resultados de los estudios periciales y sanitarios cuando pueda establecerse oficialmente qué provocó la muerte del ejemplar.

