Luis Arturo Ozuna Vásquez, de 53 años, falleció el 14 de septiembre, luego de permanecer durante semanas con graves complicaciones de salud que su familia atribuyó a la exposición al hidrosulfuro de sodio liberado durante un accidente ferroviario ocurrido en el municipio de Naco, Sonora.
El hombre se encontraba cerca del lugar donde un tren sufrió un descarrilamiento en el Ejido Cuauhtémoc, incidente que provocó el derrame del producto químico. Desde entonces, su estado de salud fue deteriorándose hasta llegar a una condición crítica.
La familia confirmó ahora su fallecimiento, después de haber enfrentado un prolongado periodo de preocupación por la evolución del paciente y por los gastos que representó su atención médica.
Su estado se agravó durante las últimas semanas
El deterioro de Luis Arturo ya había sido reportado públicamente el 6 de agosto, cuando sus familiares informaron que los médicos contemplaban ingresarlo a terapia intensiva y recurrir a la intubación debido a las complicaciones que presentaba.
En ese momento, sus seres queridos buscaban que recibiera atención en un hospital de mayor especialidad, al considerar que necesitaba recursos médicos más avanzados para enfrentar su condición.
Jesús Ozuna, hermano del paciente, también había señalado públicamente que la familia no había recibido acercamiento de representantes de Ferromex o Grupo México para atender la situación.
El familiar solicitaba entonces apoyo para cubrir los gastos derivados del tratamiento y, en caso de ser necesario, del traslado de Luis Arturo a otro centro hospitalario.
El fallecimiento de Luis Arturo ocurre mientras continúan las acciones de vigilancia en la zona del accidente y las investigaciones relacionadas con el descarrilamiento.
Las autoridades mantienen labores de monitoreo ambiental y epidemiológico para conocer las condiciones posteriores al derrame, mientras se busca establecer las circunstancias en las que ocurrió el accidente ferroviario y las responsabilidades que pudieran derivarse.
Hasta ahora, la relación entre la exposición al químico y la muerte de Luis Arturo corresponde a la postura expresada por su familia; las investigaciones y las autoridades competentes deberán determinar oficialmente las causas de su fallecimiento y cualquier responsabilidad relacionada con el accidente.

