En la década de 1940, una serie de desapariciones alteró la vida cotidiana en Bacapaco, comunidad yoreme-mayo del municipio de Huatabampo.
Lo que al inicio se atribuyó a migración hacia Estados Unidos, una práctica común entonces, terminó por revelar uno de los episodios criminales más recordados del sur de Sonora.
¿QUIÉNES ERAN?
Se trataba de cuatro hombres de origen yoreme-mayo, con vínculos familiares entre sí, identificados en la prensa regional como:
- Eusebio Yocupicio Soto, señalado como el organizador del grupo.
- Adelaido Huipas Quijano.
- Leonardo Yocupicio Huipas.
- Basilio Humo Valenzuela.
Todos originarios de la región de Huatabampo y relacionados directamente con Bacapaco, donde ocurrieron los hechos.
EL MODO DE OPERAR
De acuerdo con las reconstrucciones periodísticas, el grupo seleccionaba a sus víctimas a partir de conflictos personales previos, ofensas o burlas. Las narraciones de la época indican que las atraían con engaños hacia parajes aislados.
Las crónicas describen el uso de un marro fabricado con madera de mezquite como arma principal, además de armas blancas. Los relatos también señalan mutilaciones posteriores a los homicidios, un aspecto que contribuyó a la notoriedad del caso y que es referido por la prensa como parte del patrón de violencia del grupo.
El contexto social es parte inseparable de la historia, diversas publicaciones ubican los hechos en un periodo donde existía una fuerte estigmatización hacia la diversidad sexual, especialmente en comunidades tradicionales, factor que aparece mencionado en las interpretaciones sobre los móviles relacionados con rechazo y venganza.
Algunas versiones periodísticas también señalan que entre las posibles víctimas hubo mujeres.

LA CAPTURA: 13 DE ABRIL DE 1950
El punto de quiebre fue la desaparición de Vicente Buitimea. Su padre, al notar que no se trataba de una migración más, inició una búsqueda por cuenta propia y estableció que su hijo había sido visto por última vez con uno de los cuatro hombres.
Tras dar aviso a las autoridades, se abrió la investigación que derivó en la detención de los cuatro el 13 de abril de 1950. De acuerdo con las reconstrucciones, los detenidos habrían reconocido su participación en varios homicidios.
La cifra de víctimas varía según la fuente: algunas publicaciones hablan de siete, aunque no existe una cifra oficial unificada en la documentación histórica disponible.

SENTENCIA Y HUELLA EN LA COMUNIDAD
Los cuatro fueron encarcelados. Las versiones difundidas sobre el proceso judicial señalan que inicialmente recibieron pena de muerte, conmutada posteriormente por una condena de 30 años de prisión.
Eusebio Yocupicio y Basilio Humo habrían muerto en prisión a causa de tuberculosis. Adelaido y Leonardo recuperaron su libertad tras cumplir su condena.
Más allá del expediente judicial, el caso dejó una marca social profunda. Testimonios recogidos por medios regionales indican que, tras los hechos, el apellido Huipas llegó a generar estigma en Bacapaco y comunidades cercanas, al grado de que algunas familias optaron por dejar de usarlo.

