Una compleja maniobra de auxilio en la zona montañosa del municipio de Álamos dio un giro inesperado. Pese a que se coordinó el envío de una aeronave para evacuar a un poblador con severas lesiones en el cuerpo, los cuerpos de socorro no encontraron a la víctima en el punto pactado, ya que fue emprendida su marcha por la vía terrestre de forma anticipada.
El afectado, identificado como Rafael Zapata Buitimea, residente de la lejana localidad de Jobewi, sufrió un percance al caer directamente sobre una planta de bisnaga. Debido a la gravedad del incidente y a la imposibilidad inicial del afectado para desplazarse por su propia cuenta, se solicitó la intervención de las autoridades para facilitar un traslado urgente hacia un centro hospitalario.
El trayecto entre Jobewi y el punto habitado más cercano, como Mesa Colorada, implica alrededor de diez horas de recorrido a caballo o a pie. Esta travesía se vuelve aún más riesgosa durante la época actual debido al incremento en el cauce de los ríos, la densidad de la vegetación y el lodo en los caminos.
Señalan al profesor Efrén Granillo como la persona que habría motivado la decisión de iniciar el trayecto por tierra antes del arribo del helicóptero.
Tras confirmarse que el paciente ya no estaba en el área de aterrizaje, las autoridades locales y estatales modificaron la estrategia de rescate. Se activó un despliegue por vía terrestre para dar con el paradero de los pobladores en el camino, contando con la participación de la Secretaría de la Defensa Nacional mediante el Plan DN-III-E, así como personal de Protección Civil y la Secretaría de Salud.
Las brigadas de ayuda continúan con las labores de rastreo en los senderos de la sierra con el objetivo de interceptar a Rafael, brindarle las primeras atenciones médicas y trasladarlo de forma segura hacia el Hospital de Álamos para una valoración integral.
Por otra parte, la condición de salud de Rafael mantenía en constante preocupación a sus familiares y vecinos de la comunidad rural, quienes desde el primer momento de la caída buscaron alternativas para mitigar su dolor. Las espinas de la cactácea le provocaron lesiones considerables que requerían curaciones especializadas, situación que alarmó a los habitantes al no contar con los insumos médicos necesarios dentro del asentamiento para atender una emergencia de tal magnitud.

