hasta la zona habitacional del fraccionamiento San Jerónimo, donde dejó afectaciones en al menos ocho viviendas, cuatro de ellas con daños severos en los patios traseros.
El siniestro obligó al desalojo inmediato de decenas de vecinos de la calle Almada, mientras cuerpos de emergencia trabajaban para contener el avance de las llamas y evitar que el fuego alcanzara más propiedades.
Como parte de las labores de seguridad, las autoridades realizaron el corte del suministro eléctrico en la vialidad afectada para facilitar las maniobras de combate al incendio y reducir riesgos durante la intervención.
Uno de los momentos más críticos ocurrió cuando bomberos localizaron varios cilindros de gas en los patios de las viviendas afectadas. Los recipientes fueron retirados de inmediato para prevenir posibles explosiones que habrían incrementado los daños materiales.
Paramédicos brindaron atención prehospitalaria a tres personas. Una joven sufrió una crisis nerviosa debido a la magnitud del incendio, mientras que dos mujeres, de entre 40 y 50 años, también requirieron valoración médica tras ser evacuadas. Pese a la intensidad del siniestro, no se reportaron personas lesionadas por quemaduras ni pérdidas humanas.
El operativo de respuesta incluyó una máquina extintora, una unidad cisterna, cuatro ambulancias, seis patrullas de la Policía Estatal y ocho unidades de la Policía Municipal, además de personal de Protección Civil y Bomberos, quienes mantuvieron resguardada la zona hasta eliminar cualquier riesgo para los habitantes.
De acuerdo con las autoridades, el incendio comenzó minutos antes en la parte posterior del Mercado Francisco I. Madero, donde ardían tarimas almacenadas en una bodega. Debido a la fuerza del fuego y las condiciones del lugar, las llamas alcanzaron rápidamente las viviendas ubicadas a espaldas del complejo comercial.
La emergencia derivó en la activación del Código Rojo y el despliegue de corporaciones estatales y municipales. Peritos especializados permanecerán en el sitio para determinar las causas del incendio y cuantificar las pérdidas materiales tanto en la zona comercial como en el sector habitacional.





