La familia de Lázaro Gil, trabajador de 63 años que murió después de ser atropellado en una gasolinera de Navojoa, decidió hacer público su caso y exigir que se esclarezcan las circunstancias del accidente ocurrido el pasado 27 de julio.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, sus familiares señalaron que, a más de dos semanas del fallecimiento, consideran que existen aspectos del caso que no han sido aclarados y cuestionaron la manera en que se ha desarrollado la investigación.
De acuerdo con el relato de la familia, Lázaro se encontraba realizando sus labores en una estación de servicio ubicada sobre la avenida José María Morelos y Pavón, en la colonia Constitución, cuando fue impactado por una camioneta Toyota Hilux que realizaba una maniobra de reversa.
Los familiares aseguran que, contrario a algunas versiones difundidas inicialmente, el hombre no se encontraba detrás del vehículo, sino sentado en una silla destinada para que los trabajadores tomaran sus periodos de descanso.
FAMILIA CUESTIONA CÓMO OCURRIÓ EL ATROPELLAMIENTO
Según el testimonio difundido por sus allegados, el conductor habría avanzado en reversa desde el área de los baños hacia las bombas de combustible sin percatarse de que Lázaro se encontraba en el lugar.
La familia sostiene que el trabajador terminó siendo prensado contra una estructura de protección ubicada junto a las bombas, provocándole lesiones de consideración.
Lázaro fue trasladado a un hospital después del accidente, pero horas más tarde perdió la vida debido a la gravedad de las lesiones.
EXIGEN PRESERVAR LAS PRUEBAS DEL ACCIDENTE
Uno de los principales reclamos de los familiares está relacionado con la investigación ministerial. Afirman que han acudido en distintas ocasiones ante la Fiscalía para conocer los avances de la carpeta, pero aseguran que han recibido información incompleta y respuestas sobre documentos que todavía estarían pendientes.
También expresaron preocupación por las grabaciones de las cámaras de seguridad que podrían ayudar a establecer con precisión cómo ocurrió el atropellamiento.
La familia sostiene que no se habrían realizado oportunamente las gestiones necesarias para preservar videos de establecimientos cercanos, entre ellos una gasolinera ubicada en las inmediaciones, por lo que existe temor de que las imágenes puedan ser eliminadas o sobrescritas.
Asimismo, señalaron que han buscado obtener las grabaciones de la propia estación donde ocurrió el accidente para incorporarlas a la investigación.
Otro de los puntos que cuestionan es que el conductor involucrado, quien habría sido asegurado inicialmente en el lugar, posteriormente quedó en libertad. Los familiares consideran que esta situación ocurrió sin que se les proporcionara una explicación jurídica que les permitiera conocer con claridad el avance del caso.
Hasta el momento, estos señalamientos corresponden a la versión expuesta públicamente por la familia y será la investigación de las autoridades la que determine las circunstancias del accidente y las posibles responsabilidades.
Para sus seres queridos, Lázaro no era solamente un trabajador: era padre y abuelo, por lo que ahora buscan que su muerte sea esclarecida y que las investigaciones permitan determinar qué ocurrió aquella tarde en la gasolinera.

