Para darle dinamismo a su economía, México debe fortalecer su mercado interno mediante políticas que impulsen la productividad y el ingreso de las familias, al incrementar la inversión pública y privada en infraestructura y facilitar el crédito a las pequeñas y medianas empresas entre otros factores, estimó el economista Luis Núñez Noriega.
El también exdelegado de la Secretaría de Economía Federal en Sonora consideró necesario elevar la productividad mediante la innovación, digitalización y capacitación laboral; y como primordial consideró fortalecer el estado de Derecho para aterrizar mayor inversión nacional.
Y la banca de desarrollo debe trabajar más con garantías líquidas, para que la banca privada participe activamente financiando a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), afirmó.
Es preciso, dijo, promover el impulso de las cadenas de proveeduría nacionales para que el nearshoring genere mayor contenido mexicano, además que es urgente reducir la informalidad laboral, que actualmente abarca más de la mitad del empleo en el país.
Núñez Noriega consideró como muy importante diversificar las exportaciones hacia países de Europa, Asia y América Latina; esto es, que México no debe sustituir las exportaciones por el mercado interno, sino hacer que ambos manguotores crezcan al mismo tiempo.
"Hemos aprendido de la experiencia de economías como Estados Unidos, de China o de Brasil y nos muestra que los países más resilientes son aquellos que combinan un sector exportador competitivo con un mercado interno fuerte", expresó.
En el caso de Sonora, dijo, esa estrategia es especialmente relevante ya que el crecimiento de la minería, la manufactura, los componentes electrónicos y la agroindustria debería traducirse en mayores compras a proveedores locales, mejores salarios y más consumo regional, con lo que se crearía un círculo virtuoso que reduzca la dependencia exclusiva de la demanda externa.
"Desde mi perspectiva, el mercado interno de México es uno de los mayores activos del país. Tenemos casi 132 millones de habitantes y un PIB cercano a dos billones de dólares; el consumo privado de México representa alrededor del 65 por ciento del PIB y nuestro mercado doméstico es mucho más grande que el de la mayoría de los países de América Latina", sostuvo.
Sin embargo, estimó que sí muestra signos de desaceleración, ya que el consumo de los hogares ha perdido dinamismo por varios factores, entre ellos un menor crecimiento del empleo formal y el hecho de que las tasas de interés aún están relativamente altas.
Indicó que el panorama es de retos, pues "estamos en medio de una incertidumbre por la revisión del T-MEC y la política comercial de Estados Unidos, hay una menor inversión privada, se ha desacelerado la entrada de las remesas".
Curiosamente, mientras las exportaciones representan cerca del 40 por ciento del PIB, más del 80 por ciento de ellas se dirigen a Estados Unidos, lo que hace a México muy vulnerable al ciclo económico y a las decisiones que toma ese país, puntualizó.
DATO: A la par se debe trabajar en el mercado interno y en las exportaciones, buscando la diversificación de éstas, consideró Luis Núñez





