"Nuestras danzas ancestrales deben respetarse, no ridiculizarse", señaló Abel Ramírez Torres, dirigente de la agrupación Jiapsi Yoreme y danzante y cantador tradicional de venado, al manifestar su inconformidad por la presentación de la mascota "Balú Mayito" del equipo Mayos de Navojoa.
Reconoció la importancia del club y el orgullo deportivo que representa para nuestra región, "pero nuestras danzas ancestrales no son disfraces, caricaturas ni simples espectáculos de entretenimiento".
"Son manifestaciones vivas de nuestra espiritualidad, cosmovisión e identidad como pueblo originario", puntualizó el líder indígena.
Explicó que la Danza del Venado constituye una de las expresiones ceremoniales más profundas de nuestro pueblo y, como tal, siempre deben respetarse cabalmente.
"Quienes somos portadores de esta tradición sabemos que, detrás de cada movimiento, cada canto, cada sonido y cada elemento de nuestra indumentaria, existe un significado espiritual que nos vincula con el Júyya Ánia, nuestro entorno natural, y con la sabiduría de nuestros antepasados", resaltó.
"Como cantador tradicional de venado, puedo expresar que nuestros cantos no son simples composiciones musicales, sino que son plegarias antiguas, rezos que nuestros mayores nos heredaron y que forman parte de nuestra relación espiritual con la naturaleza", manifestó.
Por ello, Ramírez Torres consideró muy preocupante que "elementos asociados con nuestras expresiones ceremoniales puedan utilizarse de manera descontextualizada, convirtiéndolos en personajes de entretenimiento, sin una comprensión adecuada de su significado".
"Desconocemos si existió alguna intención de ridiculizar nuestra cultura. No obstante, la ausencia de una intención ofensiva no elimina la necesidad de reflexionar sobre el respeto que merecen nuestros símbolos y prácticas tradicionales", añadió.

LLAMADO
solicitó a la directiva de Mayos de Navojoa que reconsidere la manera en que se representan públicamente los elementos de danzas ceremoniales, particularmente aquellos asociados con la Danza del Venado.
Asimismo, pidió establecer un diálogo directo con las autoridades tradicionales, danzantes, cantadores, músicos y demás portadores de la cultura yoreme, para conocer el significado y la importancia de estas manifestaciones.
También hizo un llamado a promover una representación cultural respetuosa y contextualizada, que contribuya verdaderamente al reconocimiento, fortalecimiento y dignificación del patrimonio cultural Yoreme-Mayo.
"No pretendemos confrontar al deporte ni impedir que nuestra cultura sea conocida. Por el contrario, deseamos que sea reconocida con la dignidad que merece, sin perder su esencia ceremonial y espiritual", precisó.

