Representantes de la Etnia Guarijío viajaron a Topolobampo, Sinaloa, para manifestar su apoyo y solidaridad a indígenas mayos de ese estado, que protestan contra la construcción de una planta de amoníaco.
La comitiva fue encabezada por Héctor Zayla Enríquez, gobernador de la comunidad de Makurawe, quien calificó como "un atropello esa obra, que no respetó el Artículo Segundo de la Constitución e, incluso, ordenamientos internacionales".
"En este asunto ha habido una omisión de atención a los derechos de los pueblos indígenas, establecidos en la Carta Magna. Una vez más, no se consultó debidamente a la etnia para que una empresa extranjera lleve a cabo esa planta, que tendrá muchas afectaciones en la Bahía de Ohuira", afirmó.
"Por eso es que muchos pueblos originarios de México estamos aquí, para expresar nuestro más enérgico rechazo a este proyecto, que dañará la bahía, la cual está en territorio yoreme Mayo y que es un valioso sitio de diversas especies de flora y fauna, un ecosistema que ahora está en serio riesgo", advirtió.
Zayla Enríquez dijo que, según el proyecto de la planta de amoníaco, se producirán 2 mil toneladas diarias de este compuesto químico que, si bien es utilizado principalmente en la industria farmacéutica, agrícola y energética, su impacto podría provocar un ecocidio y dañar la salud de quienes habitan cerca de la zona, sobre todo de la Nación Yoreme.
"Aquí estamos los guarijíos, unidos con otras etnias, con respeto y esperanza, en una lucha de las comunidades que buscan proteger su territorio, su cultura y el legado que heredarán las futuras generaciones", agregó.





