Sonora atraviesa una nueva etapa en materia de vivienda, con una estrategia que busca ampliar de manera significativa las oportunidades para que más familias puedan acceder a un hogar propio. En coordinación con el Gobierno de México, la administración del gobernador Alfonso Durazo Montaño proyecta la construcción de 65 mil Viviendas del Bienestar en la entidad.
La dimensión del programa marca un contraste con los resultados registrados durante los tres sexenios anteriores, en los que se impulsaron apenas 726 viviendas a lo largo de 18 años. Actualmente, más de 29 mil 300 casas ya se encuentran en proceso de construcción en diferentes municipios, mientras que otras 7 mil 500 están en etapa de proyecto.
BENEFICIOS
El programa, respaldado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tiene como prioridad atender a las familias trabajadoras y a sectores que históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder a una vivienda.
Uno de los principales aportes de Sonora al esquema nacional fue la entrega de la totalidad de la reserva territorial necesaria para desarrollar el programa. A ello se suma la inversión estatal en infraestructura básica, como agua potable, drenaje y suministro de electricidad.
Con esta participación, se reducen los costos asociados a la urbanización y se evita trasladarlos al precio de las viviendas, lo que contribuye a mantener opciones habitacionales al alcance de familias con menores ingresos, particularmente de quienes perciben un salario mínimo.
FORTALEZA
La política habitacional también contempla la regularización y certeza sobre la propiedad. Como parte de las acciones emprendidas por la actual administración, en Sonora se han entregado más de 39 mil escrituras, fortaleciendo la seguridad jurídica y patrimonial de miles de familias.
Para el gobernador Alfonso Durazo, el objetivo va más allá de construir casas: se trata de ampliar las posibilidades de acceso a un patrimonio y generar condiciones de mayor seguridad y bienestar para las familias sonorenses.
Con esta visión, la vivienda se coloca como una de las prioridades de la transformación social en Sonora, bajo la premisa de que contar con un hogar propio debe ser una oportunidad al alcance de más personas y no un privilegio reservado para unos cuantos.

