Con el propósito de preservar la memoria histórica y mostrar la transformación que ha experimentado la ciudad a través de los años, fue presentado el libro La invención de Navojoa, del médico e investigador Felipe Gutiérrez Millán, durante un encuentro organizado por la Fundación Eva Rodríguez de Camou.
La presentación se llevó a cabo en el salón de eventos del Grand Hotel RIVI, con la participación de Jorge Guadalupe Pacheco Favela, presidente del Seminario de Cultura Mexicana y corresponsalía Navojoa, Región del Mayo; Juan Carlos Holguín Balderrama, director general del Boletín Oficial y Archivo de la Secretaría de Gobierno, e Isabel Cristina Murrieta López, cronista de la Nación Ópata y cronista vitalicia de Nácori Chico, Sonora.
Como invitados especiales estuvieron Hugo Camou Rodríguez, presidente de la Fundación Profesora Eva Rodríguez de Camou y de ISA Corporativo, así como Raúl Camou Rodríguez, vicepresidente de la Fundación Eva de Camou y director general de ISA Corporativo, quienes dirigieron unas palabras durante el evento.

Hugo Camou destacó la importancia de dejar una memoria escrita de los acontecimientos que han contribuido a construir Navojoa y recordó que la fundación ha impulsado diversas publicaciones relacionadas con la historia de la ciudad. Señaló que, aunque la historia se transmite de manera oral, aquello que no queda plasmado por escrito puede perderse con el paso de las generaciones.
Por su parte, Raúl Camou resaltó que una obra como La invención de Navojoa permite conocer las raíces y la cultura de la región, además de representar una herramienta para profundizar en aquello que forma parte de la identidad de los navojoenses.
UNA HISTORIA DESDE SUS PROTAGONISTAS
Jorge Guadalupe Pacheco Favela destacó que el libro no se limita a una sucesión cronológica de fechas, sino que recupera personajes e instituciones que participaron en la construcción del desarrollo regional, entre ellas la Universidad de Sonora, ITSON, el Club de Leones, el Club Rotario y la logia Francisco I. Madero.
También resaltó que la obra aborda episodios complejos de la historia regional, como la persecución contra la población de origen chino durante los años veinte y la persecución religiosa, además de las prácticas culturales de indígenas mayos y mestizos.
Isabel Cristina Murrieta López destacó que la obra permite conocer más de cerca la historia de Navojoa y, especialmente, a las personas que han contribuido al desarrollo y bienestar de la comunidad.
Señaló que Gutiérrez Millán posee una particular capacidad para plasmar la historia de la ciudad y reconoció la manera ordenada, dinámica y alegre en que presenta los acontecimientos, manteniendo el interés del lector y llevándolo de un episodio a otro.
"Hoy creo saber un poco más de Navojoa, de su gente, de sus héroes, de la gente que da servicio a la comunidad, que regala parte de su familia o de sí mismo para que otras personas salgan beneficiadas", expresó.
La cronista consideró que este tipo de trabajos permiten valorar el legado de los antepasados y de quienes, mediante la escritura, la educación y la promoción de la historia, contribuyen a preservar la memoria de la ciudad.
Juan Carlos Holguín Balderrama destacó que uno de los principales aciertos de la obra es recuperar las historias de personajes cotidianos, como comerciantes, propietarios de fondas, zapaterías y otros habitantes que forman parte de la vida de Navojoa, acercando la historia a quienes se identifican con ellos.

El autor explicó que La invención de Navojoa reúne parte de las columnas que escribió durante aproximadamente ocho años, primero en otro periódico y posteriormente en Diario del Yaqui y Diario del Mayo.
A este material añadió una investigación basada en actas de Cabildo, mediante la cual recuperó información sobre los presidentes municipales, sus regidores, secretarios, tesoreros y síndicos, hasta llegar a la administración actual.
La obra también incorpora capítulos dedicados a instituciones y construcciones que han contribuido al crecimiento de Navojoa, como Bomberos, Cruz Roja, el asilo de ancianos y el Banco de Alimentos, además de instituciones educativas como UES, ITSON, Universidad de Sonora y el Centro Regional de Educación Normal.


