En la Biblioteca Jesús Corral Ruiz se llevó a cabo la presentación de la novela Del Ángel al Zócalo, del escritor obregonense Enrique Mata, acompañado por las escritoras Fernanda Holguín y Luisa Dolores Félix, quienes comentaron la obra ante el público asistente.
La historia gira en torno a Azucena Almada, una joven originaria de Navojoa que sueña con estudiar actuación en la Ciudad de México, enfrentándose a los retos emocionales, familiares y sociales que implica abandonar su lugar de origen para perseguir sus metas.

Durante la presentación, Luisa Dolores Félix destacó que la obra utiliza los espacios de Navojoa y Ciudad de México como escenarios de transformación personal y búsqueda de identidad.
La escritora señaló que la novela aborda temas sensibles como las desapariciones de personas en México desde una dimensión humana y emocional, mostrando cómo esas heridas colectivas impactan la vida de los personajes.
Asimismo, resaltó que Enrique Mata apuesta por la profundidad emocional y un lenguaje cercano y accesible para cualquier lector.
"La memoria aparece como algo vivo, algo que sigue dialogando con las emociones y decisiones del presente", expresó.

EL VIAJE EMOCIONAL DE AZUCENA
Por su parte, Fernanda Holguín describió a Azucena como una joven que se siente fuera de lugar en su entorno y que decide romper con las expectativas sociales para perseguir su sueño de convertirse en actriz.
Indicó que la novela no solo aborda la aspiración artística de la protagonista, sino también temas como la violencia contra las mujeres, los secretos familiares y las heridas emocionales que la acompañan durante su recorrido de Navojoa a la capital del país.
"Enrique nos muestra que del valle al Zócalo hay muchos kilómetros, pero también miedos, rupturas y duelos", comentó.

UNA OBRA CONSTRUIDA EN TRES VERTIENTES
En su intervención, Enrique Mata explicó que Del Ángel al Zócalo fue escrita en dos momentos importantes de su vida y concebida como una novela ágil, de lectura ligera y lenguaje cuidadosamente trabajado.
El autor detalló que la obra fue construida en tres vertientes: la vida familiar de Azucena en su ciudad natal, su formación y crecimiento como actriz en Ciudad de México y su acercamiento al movimiento de personas desaparecidas en México.
Finalmente, compartió que uno de los mayores retos de la novela fue construir la voz de una protagonista femenina joven y acompañarla en distintas etapas de su vida, desde la adolescencia hasta la adultez.






